El hambre, nuevo obstáculo para acabar con el brote de ébola en RDC

RDCongo.- El NRC alerta del aumento del hambre en la zona del brote de ébola en RDC
REUTERS / BAZ RATNER
Publicado: miércoles, 24 abril 2019 14:06

El PMA pide más fondos para poder entregar comida a los portadores del virus

MADRID, 24 Abr. (EUROPA PRESS) -

El brote de ébola en este de República Democrática del Congo (RDC) no puede erradicarse si se deja a la población morir de hambre, ha advertido el Consejo Noruego para los Refugiados (NRC), que denuncia un aumento de la inseguridad alimentaria en la provincia de Kivu Norte, en la que operan además numerosos grupos armados.

Según la ONG, el 87 por ciento de los desplazados en las zonas afectadas por el conflicto y el ébola solo comen una vez al día, mientras que las familias que se han visto afectadas por el mortífero virus han perdido el acceso a comida y se encuentran al borde de la desnutrición.

"Combatir el ébola no debería hacer al mundo olvidarse de que millones de congoleños no pueden encontrar suficiente para comer", ha advertido la directora del NRC en el país africano, Maureen Philippon. "Esto se debe al conflicto y la inseguridad, el desplazamiento, una serie de escasas cosechas y la caída de las actividades económicas", ha subrayado, incidiendo en que "la actual crisis del ébola empeora aún más estas condiciones".

Según el último balance del Ministerio de Salud congoleño, desde que se declaró el brote el pasado 1 de agosto se han contabilizado 1.353 casos, de los que 1.287 están confirmados, y ha habido 880 muertos por el virus.

Una de las consecuencias del brote, según NRC, ha sido su efecto adverso en la economía de Kivu Norte. Las personas infectadas con el virus o que se sospecha que podrían estarlo se han visto obligadas a abandonar sus trabajos durante el periodo de incubación.

Además, la persistente violencia en la zona desde hace años también ha provocado que las familias agricultoras huyan y abandonen sus campos, lo que ha provocado cosechas fallidas y un declive en los mercados. La falta de fondos también obligó a varias organizaciones humanitarias a cerrar sus operaciones entre 2017 y 2018.

Según los datos recientes recabados por la ONU, varias zonas de Kivu Norte, incluidas las afectadas por el ébola, están experimentando aumentos en los índices de hambre. Así, durante los tres primeros meses del año se registró un aumento de entre el 31 y el 66 por ciento entre familias desplazadas y las comunidades de acogida.

HAY QUE REPLANTEARSE LA AYUDA

"Nos preocupa profundamente que la comunidad internacional esté sacrificando una crisis por otra, en lugar de mirar la imagen en su conjunto, y ahora la población está sufriendo más como resultado", ha lamentado Philippon, que ha defendido la necesidad de "replantear cómo abordamos estas necesidades".

Según la responsable del NRC, "es mucho menos probable que la gente busque tratamiento o que sea tratada con éxito de ébola si sus necesidades básicas no están cubiertas". "Si seguimos por esta senda, nos enfrentaremos a una doble ola de enfermedad y pérdida de vidas mucho antes de lo que pensamos", ha prevenido.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) también ha alertado del impacto que una mala alimentación tiene en los enfermos de ébola y ha advertido de que no está recibiendo los fondos que requiere para su asistencia al ritmo necesario ante el reciente aumento en la transmisión del virus.

La agencia de la ONU está ayudando a contener el brote suministrando comida a personas potencialmente portadoras del virus y ofreciendo servicios logísticos cruciales como vuelos que permiten que el personal humanitario llegue a zonas remotas con rapidez.

EL PMA PIDE MÁS FONDOS

"La epidemia de ébola es una crisis que se produce dentro de una crisis humanitaria más amplia en RDC, donde el PMA ofrece asistencia vital a más de 5 millones de personas", ha explicado el director de la agencia humanitaria en el país, Claude Jibidar. "Para gestionar estas dos operaciones de forma simultánea, necesitamos de forma urgente recursos adicionales", ha subrayado.

El PMA necesita 20,5 millones de dólares para su respuesta contra el ébola en los próximos tres meses, pero solo ha recibido 6 millones. "La asistencia alimentaria que cada semana reparten el PMA y sus socios significa que los portadores del virus no necesitan salir de sus casas para comprar comida", ha subrayado Jibidar.

"Las personas que reciben comida suelen estar más dispuestas a cooperar en el registro, vacunación y tratamiento" frente al ébola, ha añadido el responsable del PMA.