MADRID 13 Ene. (EUROPA PRESS) -
Human Rights Watch (HRW) ha acusado este viernes a la Policía antidisturbios de Bahréin de haber golpeado al destacado activista Nabeel Rayab, presidente del Centro Bahréin para los Derechos Humanos, mientras participaba en una protesta contra el régimen el pasado 6 de enero, y ha reclamado a las autoridades que pongan fin a la represión violenta de las manifestaciones pacíficas.
El Ministerio del Interior ha asegurado en su cuenta de Twitter que la Policía había advertido previamente a los manifestantes, que reclamaban la liberación de presos, de que debían dispersarse.
No obstante, cuatro participantes en las protestas han asegurado a Human Rights Watch que los agentes antidisturbios les habían dado cinco minutos para dispersarse y empezaron a lanzar gases lacrimógenos y bombas aturdidoras solo un minuto después de la advertencia. Durante la represión, la Policía atacó a al menos cuatro manifestantes, entre ellos Rayab.
"El asalto de la Policía antidisturbios contra Nabeel Rayab y otros manifestantes pacíficos demuestra, una vez más, la intolerancia del Gobierno hacia las reuniones pacíficas", denunció la directora para Oriente Próximo de Human Rights Watch, Sarah Leah Whitson. "Las autoridades deben investigar este incidente y pedir cuentas a los responsables del ataque", añadió.
Rayab, miembro del comité de asesoramiento sobre Oriente Próximo de la propia Human Rights Watch, declaró a la organización que los agentes le golpearon con sus porras. El Ministerio del Interior ha asegurado que los agentes antidisturbios lo encontraron "tirado en el suelo" y lo trasladaron a un centro médico.
Nabeel Rayab permaneció varias horas en el hospital y, según sus propias palabras, sigue teniendo dificultades para andar a causa de los dolores de espalda. El activista ha presentado una denuncia por lo sucedido.
GRAVES VIOLACIONES DE DDHH
Bahréin ha registrado importantes protestas y movilizaciones a favor de la democracia desde febrero de 2011, en la ola de la llamada 'Primavera Árabe'.
El rey Hamad bin Isa al Jalifa declaró el estado de emergencia en marzo del año pasado y estableció unos Tribunales Nacionales de Seguridad que han dictado duras condenas contra cientos de personas, incluidas algunas penas de muerte, recordó HRW. El estado de emergencia fue levantado en junio, pero los tribunales militares especiales siguieron funcionando hasta principios de octubre.
La Comisión Bahréin Independiente de Investigaciones, establecida por el monarca en junio y cuyas conclusiones fueron publicadas en noviembre, ha registrado graves violaciones de los Derechos Humanos, como el uso excesivo de la fuerza contra manifestantes pacíficos, detenciones arbitrarias, torturas y malos tratos contra detenidos, privación de garantías procesales e impunidad en los casos de abusos graves.
(EUROPA PRESS INTERNACIONAL)