MADRID 20 Ago. (EUROPA PRESS) -
La organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW) ha condenado este lunes "el rápido y masivo uso de fuerza letal" por parte de las fuerzas de seguridad egipcias para dispersar la acampadas protagonizadas por miles de seguidores del expresidente Mohamed Mursi y ha indicado que la misma provocó "el incidente de asesinatos en masa más grave en la historia moderna del país".
"La actual investigación (sobre los acontecimientos) indican que la decisión de usar fuego real a gran escala refleja un fracaso a la hora de respetar los estándares internacionales básicos respecto al uso de fuerza letal", ha dicho.
Asimismo, ha recalcado que la misma "no estuvo justificada por los trastornos provocados por las manifestaciones o la limitada posesión de armas por parte de algunos manifestantes".
"El fracaso de las autoridades para facilitar una salida segura de la sentada, incluso para los heridos por fuego real que necesitaban urgente atención médica, fue una grave violación de los estándares internacionales", ha criticado HRW.
En este sentido, ha cifrado en al menos 377 el número de muertos en la plaza cairota de Rabaa al Adaweya, cifra que supera la facilitada por el Ministerio de Sanidad, que fue de 288. HRW ha indicado que ha hecho sus cálculos en base a documentación de primera mano y entrevistas con trabajadores sanitarios.
"Con la cifra de muertos ascendiendo cada día, los gobernantes militares del país han de dar marcha atrás en sus órdenes para usar fuego real para proteger los edificios estatales y hacer uso de la misma únicamente cuando sea estrictamente necesario para proteger vidas", ha valorado.
"Este uso excesivo y no justificado de la fuerza letal es la peor respuesta posible a la tensa situación que atraviesa Egipto hoy en día", ha dicho el director de HRW para Oriente Próximo y Norte de África, Joe Stork.
"Los gobernantes militares han de tomar las riendas para evitar que el país caiga en una espiral de violencia. Los militares no deben animar a la Policía a hacer uso de una mayor fuerza letal", ha reiterado.
Por último, ha apuntado que su personal en el país constató la presencia en la mezquita Al Iman de 235 cadáveres que habían sido trasladados desde el hospital de campo en Rabaa al Adaweya. En este sentido, ha destacado que, ya que los cuerpos no fueron llevados a un hospital, no serán incluidos en el balance oficial de fallecidos.