Huelga general en Palestina en apoyo a la comunidad árabe-israelí por la Ley de Estado Nación

Huelga general en Palestina por la Ley de Estado Nación aprobada en Israel
REUTERS / MUSSA QAWASMA
Publicado 01/10/2018 17:42:35CET

MADRID, 1 Oct. (EUROPA PRESS) -

Palestinos en Cisjordania, Jerusalén Este y la Franja de Gaza han participado este lunes en una huelga general en apoyo a una protesta de los árabe-israelíes contra la Ley de Estado Nación, aprobada en julio por la Knesset.

Según las informaciones recogidas por la agencia palestina de noticias WAFA, el seguimiento ha sido muy elevado y numerosas instituciones públicas y financieras no han abierto sus puertas durante la jornada, mientras que las universidades y escuelas han suspendido sus clases.

Durante la jornada se han registrado protestas y enfrentamientos en varios puntos de Cisjordania que se han saldado con un periodista herido tras recibir el impacto de una bala de goma.

El incidente ha tenido lugar en un enfrentamiento entre agentes israelíes y manifestantes palestinos en la localidad cisjordana de Al Biré, situada cerca de Ramala y en los alrededores del asentamiento de Beit El.

Incidentes similares han tenido lugar en la localidad de Luban al Sharquiya, al sur de Nablús, en Hebrón y en el norte de Cisjordania, sin que haya informaciones sobre heridos.

La ley aprobada por el Parlamento israelí estipula que "Israel es la patria histórica del pueblo judío, que tiene un derecho exclusivo a la autodeterminación nacional en él", declara Jerusalén como capital del país, y quita al árabe su designación idioma oficial junto con el hebreo, rebajándolo a un "estatus especial" que permite su uso dentro de las instituciones israelíes.

La nueva ley afectará a 1,8 millones de palestinos con nacionalidad israelí y a los más de 4,8 millones de palestinos que residen en Cisjordania y la Franja de Gaza.

La población árabe de Israel está compuesta principalmente por descendientes de los palestinos que permanecieron en su tierra durante el conflicto entre árabes y judíos que culminó en la guerra de 1948. Cientos de miles se vieron obligados a abandonar sus hogares o huyeron.

Los que permanecieron tienen plenos derechos ante la ley, pero dicen que se enfrentan a una discriminación constante, citando servicios inferiores y asignaciones injustas para educación, salud y vivienda.

ABBAS CRITICA LA LEY Y NETANYAHU LA DEFIENDE

El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, afirmó criticó la semana pasada durante su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas que se trata de "una ley racista" que "cruza todas las 'líneas rojas'".

"Esta ley llevará a la creación de un Estado racista, un Estado de Apartheid, y anula la solución de dos estados. Esta ley discrimina a los ciudadanos palestinos-árabes de Israel", advirtió.

En esta misma línea, incidió en que "esta ley constituye una grave violación y un peligro real, tanto a nivel político como legal, y recuerda al Estado de Apartheid que existió en Sudáfrica".

"Pedimos por ello a la comunidad internacional (...) que actúe para rechazarla y condenarla como racista, legal y declararla nula y sin efecto, como hizo Naciones Unidas al condenar el Apartheid en Sudáfrica en múltiples resoluciones en el pasado", remachó.

En respuesta, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, defendió horas después la ley desde ese mismo podio y manifestó que "es absolutamente ridículo cuando Israel es llamado racista por hacer el hebreo su lengua oficial y de la estrella de David su bandera nacional, cuando Israel es descrito como un Estado de Apartheid por declararse el Estado-nación del pueblo judío".

En este sentido, dijo que "representados en la ONU hay más de cien países que tienen un único idioma oficial, a pesar de que muchos otros idiomas se hablan en esos países; hay más de 50 países que tienen cruces y medias lunas en sus banderas, a pesar de que en ellos viven no musulmanes y no cristianos; y hay decenas de países que se definen como estados-nación de un pueblo particular, a pesar de que hay muchas minorías étnicas y nacionales en sus fronteras".

"Ninguno de esos países es denigrado y difamado por celebrar su identidad nacional única", manifestó, al tiempo que afirmó que "lo que es único del pueblo judío no es que tenga un Estado-nación, es que muchos aún se oponen a que lo tenga".

Por último, Netanyahu recalcó que "algunos creen que Israel no puede ser judío y democrático, pero eso es falso, ya que Israel es ambo y siempre seguirá siéndolo".