Archivo - El ministro de Exteriores húngaro, Peter Szijjarto - Rainer Jensen/dpa - Archivo
MADRID 6 Mar. (EUROPA PRESS) -
Los Ministerios de Exteriores de Hungría y Eslovaquia han pedido este viernes a la Comisión Europea por carta que tome "medidas" para salvaguardar su derecho a "un suministro energético diversificado y seguro", acusándola de no actuar ante el bloqueo del oleoducto Druzhba por parte de Ucrania "por razones políticas" tras un ataque ruso contra la infraestructura.
"Lamentamos profundamente que la Comisión Europea siga tolerando una situación en la que Ucrania, un país que aspira a una adhesión acelerada a la Unión Europea, pueda poner en peligro deliberada y significativamente la seguridad energética de dos Estados miembros", han destacado el ministro de Exteriores húngaro, Péter Szijjarto, y el titular de Exteriores de Eslovaquia, Juraj Blanar.
En la carta, fechada en la víspera y enviada al comisario Europeo de Energía y Vivienda, Dan Jorgensen, acusan a la Comisión de no actuar, asegurando que "la situación relativa al oleoducto de Druzhba se ha mantenido sin cambios".
"La Comisión Europea no ha defendido a Hungría ni a Eslovaquia. En cambio, afirma que nuestros países no enfrentan dificultades de suministro y defiende a Ucrania en lugar de apoyar a dos Estados miembros (...) Bruselas está cooperando con Croacia para bloquear los envíos de petróleo ruso a Hungría y Eslovaquia por mar, a pesar de la decisión de la UE que lo permite cuando el transporte por oleoducto no es posible", ha dicho Szijjarto en redes sociales, donde ha publicado la carta, catalogando la situación de "vergonzosa e indignante".
El conflicto en Oriente Próximo y las interrupciones detectadas en el estrecho de Ormuz --han defendido ambos en la misiva-- ponen de relieve "la vulnerabilidad de las rutas energéticas mundiales y la urgente necesidad" de que la región tenga acceso "a fuentes diversificadas de petróleo, incluyendo suministros fiables por oleoductos".
"La decisión de Ucrania de no reanudar el transporte de petróleo a Hungría y Eslovaquia parece tener un carácter puramente político. Esta evaluación se ve reforzada por el hecho de que nuestras solicitudes para facilitar una visita in situ de expertos, con el fin de evaluar objetivamente el estado del oleoducto, han sido rechazadas", han argüido.
Así, han calificado de "esencial" que el Gobierno ucraniano "reanude las operaciones de tránsito de petróleo sin demora". "El restablecimiento de los suministros contribuiría significativamente a la seguridad energética regional y reforzaría la resiliencia del mercado energético interior de la UE", han sentenciado.
Esto se produce después de que el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, anunciara la creación de una comisión conjunta con el Gobierno eslovaco para analizar el estado del oleoducto Druzhba, que se encuentra en el centro de las nuevas tensiones con Ucrania.
La polémica se desató a finales de enero, cuando el Gobierno de Ucrania decidió suspender el transporte de crudo por esta vía a Eslovaquia y Hungría por los supuestos daños sufridos en la tubería, lo que ha suscitado numerosas críticas por parte de estos dos países, que en general han venido desligándose de la línea principal europea a la hora de afrontar la invasión de Ucrania, fundamentalmente por cuestiones energéticas.
En respuesta, las autoridades húngaras anunciaron la suspensión del suministro de diésel a Ucrania como medida de represalia y bloquearon el 20º paquete de sanciones del bloque comunitario contra Rusia, además del préstamo de la UE de 90.000 millones de euros a Kiev, entre otras cuestiones.
La Comisión Europea calificó de "inaceptable" la amenaza velada que el presidente de Ucrania hizo a Orbán al decir que daría su número de teléfono a los soldados ucranianos para que le llamaran y hablaran "en su mismo idioma" por bloquear el préstamo.
El portavoz del Ejecutivo de Ursula von der Leyen, Olof Gill, aseguró recientemente que tomarán "todas las medidas posibles" para presionar a Rusia para que ponga fin a su invasión, para entregar el préstamo a Ucrania, y para asegurar que los Estados miembro de la UE "tengan seguridad energética".
Tanto Hungría como Eslovaquia están recibiendo crudo no ruso a través del oleoducto del Adriático después de que el oleoducto Druzhba fuera atacado por Rusia y esté permanezca bloqueado, a la espera de que sea reparado por Ucrania.