MADRID, 28 May. (EUROPA PRESS) -
Una turba ha incendiado este martes una clínica veterinaria en la localidad paquistaní de Mirpurjas, en la provincia de Sindh, después de que su dueño, un hindú, fuera imputado por blasfemia en un incidente que el acusado ha descrito como "un error".
El veterinario envolvió unos medicamentos con una página de un libro de texto escolar en el que, según descubrió posteriormente el cliente, había escritos unos versos coránicos.
Por ello, el hombre acudió a un clérigo local, que procedió a presentar una demanda ante la Policía de Sindhri. Los agentes acudieron posteriormente a casa del hombre para detenerle.
Según las informaciones facilitadas por el diario local 'Dawn', una vez trascendió la información sobre los motivos de la detención una turba acudió al lugar e incendió la clínica y una propiedad perteneciente al hermano del detenido.
El inspector general de la Policía local ha confirmado que varios de los responsables de los disturbios han sido igualmente imputados y ha denunciado estos actos.
Las acusaciones de blasfemia provocan tales emociones en Pakistán que es casi imposible defenderse de ellas. Decenas de personas han sido asesinadas tras acusaciones de blasfemia, en ocasiones por turbas.