TOKIO 23 May. (EP/AP) -
El comentario ayer del primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, que afirmó que Irak asumirá la seguridad del área donde actualmente se encuentran las tropas japonesas, no significa que Japón vaya a retirarse de manera inmediata, según informaron hoy fuentes gubernamentales japonesas.
Al Maliki dijo ayer que Irak asumirá la seguridad de la ciudad de Samawa, en el sur del país, donde actualmente se encuentran 600 soldados japoneses. No obstante, el jefe de gabinete japonés, Shinzo Abe, dijo que todavía no estaba decidido cuando se iban a marchar de Irak.
"Creo que el señor Al Maliki sólo ha dado un punto de vista en un intercambio de opiniones sobre la responsabilidad en la seguridad. No creo que haya tomado una decisión sobre el tiempo específico de la estancia.", dijo Abe, portavoz del Gobierno.
El director general de la Agencia de Defensa de Japón, Fukushiro Nukaga, contradijo a Abe al declarar que la formación de un Gobierno de unidad nacional en Irak significaría que "las tropas japonesas deberían prepararse para dejar su trabajo a los iraquíes y a las organizaciones no gubernamentales".
"Un nuevo Gobierno ha sido formado y la construcción nacional del pueblo iraquí ha empezado finalmente. Quizá vaya siendo hora de empezar a transferir el control a los iraquíes y a las instituciones no gubernamentales", afirmó Nukaga.
El Gobierno no ha querido anunciar un calendario para la retirada, a pesar de las encuentas que muestran como la mayoría de los japoneses se oponen a la ocupación militar.