Encuentro en Pekín entre el ministro de Exteriores de China (derecha, centro) y su homólogo de Irán, Abbas Araqchi (izquierda) - Europa Press/Contacto/Cai Yang
MADRID, 6 May. (EUROPA PRESS) -
El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha subrayado este miércoles ante su homólogo chino, Wang Yi que Teherán "es serio y firme en el campo de la diplomacia", ante el estancamiento de las negociaciones con Estados Unidos, un encuentro en el que Pekín ha reiterado su petición de avances para lograr la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio mundial.
"Al igual que Irán cuenta con autoridades en el campo de la defensa propia y sigue totalmente preparado para hacer frente a cualquier mal, también es serio y firme en el campo de la diplomacia", ha dicho Araqchi desde China, donde se encuentra en visita oficial. Así, ha descrito al gigante asiático como "un amigo cercano" y "un socio estratégico", antes de apostar por un refuerzo aún mayor de los lazos bilaterales.
"Creemos que la cooperación y la asociación estratégica seguirá siendo aún más fuerte que antes debido a las nuevas circunstancias", ha señalado, al tiempo que ha ensalzado la postura de Pekín ante los "crímenes" y las "graves violaciones" cometidas por Estados Unidos e Israel en el marco de la ofensiva lanzada el 28 de febrero contra Irán, según un comunicado publicado por su cartera.
Así, Araqchi ha expresado su esperanza de que cuando China asuma próximamente la presidencia rotatoria del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas pueda ejercer "un papel efectivo" que derive en "acontecimientos constructivos para evitar la continuación de la anarquía y las violaciones de la paz y la seguridad internacionales".
Por su parte, Wang ha reiterado que Pekín "promueve activamente" unas conversaciones de paz entre Irán y Estados Unidos y ha recordado el plan de cuatro puntos presentado por el presidente chino, Xi Jinping, al tiempo que ha incidido en que Oriente Próximo atraviesa "una etapa clave de transición de la guerra a la paz".
"China considera imperativo el cese total de las hostilidades, inaceptable la reanudación del conflicto y fundamental la perseverancia en las negociaciones", ha apuntado Wang, quien ha esgrimido que Pekín apoya a Teherán "en la defensa de su soberanía y seguridad nacionales". "Valoramos su disposición a buscar una solución política por la vía diplomática", ha explicado.
En este sentido, ha subrayado que "la comunidad internacional comparte una preocupación en torno a la restauración del paso normal y seguro a través del estrecho de Ormuz" y ha expresado su deseo de que las partes "respondan rápidamente a los firmes llamamientos de la comunidad internacional" para su reapertura, según un comunicado publicado por el Ministerio de Exteriores chino.
Wang ha defendido además que "los países del golfo Pérsico y Oriente Próximo pongan su destino en sus propias manos" y ha apostado por un diálogo entre Irán y los países de la región para "lograr una amistad y buena vecindad" que permita "establecer una paz regional y una arquitectura de seguridad en la que participen los países regionales".
Estados Unidos e Irán están sumidos en un proceso de diálogo mediado por Pakistán para intentar alcanzar un acuerdo para el fin del conflicto en Oriente Próximo. Sin embargo, las diferencias en las posturas han impedido hasta ahora la celebración de una segunda reunión en Islamabad, que acogió un primer cara a cara tras el acuerdo de alto el fuego, prorrogado desde entonces sin fecha límite por parte del presidente estadounidense, Donald Trump.
El bloqueo al estrecho de Ormuz y el reciente asalto e incautación de buques iraníes en la zona por parte de las fuerzas estadounidenses ha sido uno de los motivos esgrimidos por Teherán para no acudir a Islamabad, dado que considera que estas acciones suponen una violación del alto el fuego que impide el proceso de diálogo. A pesar de ello, ambos países mantienen sus contactos a través de la mediación de Islamabad.