ISLAMABAD, 6 Nov. (Reuters/EP) -
El Gobierno paquistaní ha subrayado este martes que ya está combatiendo a la red Haqqani y ha descartado adoptar medidas adicionales tras la inclusión de este grupo terrorista en la lista de sanciones de Naciones Unidas, según ha explicado un portavoz del Ejecutivo paquistaní.
El Comité de Sanciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha decidió el lunes incluir en su lista a la red terrorista Haqqani, como responsable de atentados terrorista a gran escala cometidos en Afganistán.
La inclusión en esta lista negra obliga a todos los países miembros de Naciones Unidas a congelar todos los activos de la red Haqqani y a imponer una prohibición de viaje a sus miembros y un embargo de armamento.
"Los tres elementos de la prohibición --el embargo de armas, la congelación de activos y la prohibición de viaje-- ya están en vigor en Pakistán", ha informado a Reuters el ministro de Información paquistaní, Qamar Zaman Kaira.
El Gobierno de Estados Unidos decidió catalogar como organización terrorista a la red Haqqani el pasado mes de septiembre, una decisión que los líderes del grupo terrorista han presentado como una muestra de que Washington no tiene una verdadera intención de apoyar el proceso de paz en Afganistán.
La red Haqqani, aliada con el movimiento talibán afgano, cuenta con combatientes veteranos en Afganistán y ha sido considerada como la principal responsable de algunos de los atentados más sangrientos cometidos en el país centroasiático, incluido un ataque contra varias embajadas y el Parlamento de Kabul que se prolongó durante 18 horas.
Las autoridades estadounidenses han acusado en reiteradas ocasiones al Gobierno paquistaní de estar apoyando a este grupo terrorista, algo que Islamabad siempre ha negado. "¿Qué grupo de milicianos prohibido puede viajar sin trabas por Pakistán? Nosotros incluso hemos investigado su financiación y otras transferencias. No hay ningún problema", ha afirmado el ministro Kaira.
La investigadora Gretchen Peters, que ha elaborado un informe sobre la financiación de la red Haqqani para el Centro de Lucha contra el Terrorismo, ha subrayado que el Gobierno paquistaní podría haber puesto fin a las actividades de este grupo terrorista si realmente tuviera intención de hacerlo. La investigadora ha subrayado que, "obviamente", "no es cierto" que el Gobierno paquistaní esté luchando para acabar con los Haqqani.
En concreto, ha argumentado que se han encontrado recibos y documentos que demuestran que los líderes de este grupo tienen propiedades, inmuebles, comercios y compañías de transporte y compran armas y munición dentro de Pakistán.
Peters ha asegurado que un grupo de investigadores financieros con un claro respaldo político podría poner en peligro a los Haqqani y ha recordado la eficacia de las acciones de la Administración estadounidense contra los cárteles de la droga sudamericanos y contra el partido milicia chií libanés Hezbolá. "Una sanción es como una orden de arresto. Sólo tiene significado si el país la cumple", ha concluido.
AFGANISTÁN NO NEGOCIARÁ CON LA RED HAQQANI
El Gobierno afgano también se ha referido a la inclusión de los Haqqani en la lista negra de Naciones Unidas y ha dejado claro que no negociará con este grupo terrorista en el marco del proceso de paz con los talibán.
Aimal Faizi, el portavoz del presidente afgano, Hamid Karzai, ha subrayado que el Gobierno afgano apoya la decisión del Comité de Sanciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aunque estima que debería haberse adoptado hace tiempo para debilitar a este grupo terrorista, que lleva más de diez años cometiendo atentados en el país centroasiático.
El portavoz de Karzai ha incidido en que el Ejecutivo está comprometido con el proceso de paz en Afganistán pero ha dejado claro que no habrá conversaciones con los Haqqani, asentados en la frontera con Pakistán.
"No queremos tenner ninguna relación con los Haqqani, que están detrás de muchos de los atentados contra las fuerzas de seguridad y civiles afganos, incluidos mujeres y niños", ha afirmado Faizi, en declaraciones a Reuters.
"Tenemos determinadas condiciones para la negociación con los grupos armados de oposición pero los Haqqani no cumplen los requisitos y están al servicio de un servicio de espionaje extranjero", ha explicado el portavoz presidencial afgano.
Las autoridades afganas y estadounidenses han acusado en varias ocasiones al servicio de Inteligencia paquistaní (ISI) de utilizar a la red Haqqani para contrarrestar la influencia de India en Afganistán, una acusación que Islamaba rechaza.