Israel.- La Policía interroga al presidente Katsav como sospechoso de acoso sexual a una ex empleada

Europa Press Internacional
Actualizado: miércoles, 23 agosto 2006 14:38

JERUSALEN 23 Ago. (EUROPA PRESS) -

El jefe del Estado israelí, el presidente Moshe Katsav, se enfrenta hoy a un interrogatorio policial como sospechoso de acoso sexual contra una ex empleada y podría llegar a afrontar cargos penales, según informan hoy los medios israelíes.

La Policía registró el lunes la casa de Katsav y su oficina, y confiscó varios ordenadores y documentos en una operación que duró siete horas. Hoy está siendo interrogado desde las 10:00 de la mañana (las 9:00 en España). Se espera que el interrogatorio dure unas cinco horas y no será el último, sino que los medios locales más bien apuntan a que la investigación durará meses.

Fuentes policiales citadas por la edición digital del diario 'Haaretz', afirmaron que "el material que se ha recogido hasta ahora en el caso es mucho más significativo y dramático de lo que ha aparecido hasta ahora en los medios".

El presidente está siendo interrogado como sospechoso y tiene bastantes posibilidades de ser finalmente imputado por un caso que él mismo inició, presentándose como víctima de un chantaje.

El Fiscal General del Estado, Menachem Mazuz, que ha autorizado ahora a la Policía a interrogarle como sospechoso, fue quien inició la investigación después de que Katsav le relatara que una antigua empleada, a quien los medios se refieren como "A", estaba intentando chantajearle.

Sin embargo, la investigación evolucionó pronto hasta las denuncias de A contra Katsav: esta antigua empleada afirmó que la obligó a mantener relaciones sexuales con él amenazándola con despedirla si no accedía y, además, que hubo irregularidades en el modo en que el presidente otorgó el perdón a prisioneros.

La Policía espera que los documentos incautados durante el registro de su casa y oficinas y los correos electrónicos de los ordenadores ayuden a conocer mejor la relación de Katsav con su ex empleada, así como si alguien más del personal ha tratado de boicotear la investigación.

El interrogatorio de hoy se concentrará en la acusación de delito sexual, pero también posiblemente en las presuntas irregularidades de los indultos. En varias entrevistas concedidas en las últimas semanas, Katsav ha negado repetidas veces haber mantenido relaciones sexuales con ninguna empleada de su oficina.

Según fuentes policiales, es muy posible que la esposa de Katsav, Gila, también sea interrogada, igual que lo han sido decenas de empleados de la residencia del presidente en las últimas semanas. Así, es previsible que el caso dure meses.

KATSAV COOPERARA

La oficina del presidente emitió hoy un comunicado recordando que Katsav "dijo desde el principio que cooperaría con la investigación". "Todo documento y toda prueba está a disposición de la Policía por el bien de la verdad. El presidente está interesado en dar su versión y demostrar la falsedad de estas graves filtraciones", añade la nota.

La prensa ha publicado ya la versión de la demandante, por lo que los abogados de Katsav reclaman ahora que la Policía facilite a los medios una cinta que grabó el propio presidente de una conversación suya con la mujer. Esa cinta, sostienen, demuestra que hay un intento de extorsión por parte de la demandante que no tiene nada que ver con un acoso sexual.

Sus abogados quieren también que se investiguen las filtraciones a la prensa, porque sospechan que son interesadas y pretenden, en el fondo, promover un proceso de destitución en la Knesset (Parlamento).

Un proceso de destitución se inicia con una queja presentada a la Comisión que se encarga de los asuntos de la propia Cámara, firmada por 20 diputados. La Comisión tendría que aprobar entonces una moción por una mayoría de tres cuartos y, si esta sale adelante, se enviaría al pleno de la Knesset, que tendría que aprobarla por una mayoría especial de al menos 90 de los 120 parlamentarios. La Knesset es un Parlamento unicameral.

Tanto si Katsav dimite como si es destituido, su lugar lo ocuparía la presidenta del Parlamento, Dalia Itzik, hasta que se elija a un nuevo presidente. Katsav también podría optar por una suspensión de sus propias funciones por periodos de tres meses, que necesitaría el visto bueno de la misma Comisión de asuntos parlamentarios.

En el caso de que la Policía reúna suficientes indicios para imputar a Katsav, es probable que no pueda presentar cargos de manera inmediata, porque un presidente no puede ser imputado mientras ejerce sus funciones.

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