Italia/Croacia-Italia convoca al embajador croata tras el cruce de declaraciones en relación a los partisanos yugoslavos

Europa Press Internacional
Actualizado: martes, 13 febrero 2007 18:13

ROMA 13 Feb. (EP/AP) -

Italia convocó hoy al embajador croata en Roma al Ministerio de Asuntos Exteriores y canceló una visita oficial a Zagreb después de los intercambios de duras declaraciones mantenidos entre ambos países a raíz de un discurso del presidente italiano, Giorgio Napolitano, con motivo de las masacres cometidas por los partisanos yugoslavos durante la Segunda Guerra Mundial.

Napolitano afirmó, en un discurso con motivo de la muerte de miles de italianos que fueron sacados de sus casas, torturados y abatidos por los partisanos comunistas yugoslavos durante y al fina de de la guerra, que "hubo una ola de odio y furia sangrienta, y un plan expansionista eslavo (...) que adoptó la siniestra apariencia de una 'limpieza étnica'".

La respuesta de Croacia no se hizo esperar y su presidente, Stipe Mesic, afirmó ayer que el discurso de Napolitano contenía "trazas de abierto racismo, revisionismo histórico y revanchismo político". Los comentarios empujaron al ministro de Exteriores italiano, Massimo D'Alema, a acusar a Mesic de distorsionar las palabras del presidente, por ende ex comunista, y convocar al embajador croata al Ministerio hoy.

Asimismo, D'Alema canceló una visita a Croacia por parte del subsecretario de Exteriores, Bobo Craxi, que estaba prevista para mañana. "Croacia e Italia deberían resolver las cuestiones actuales, mientras que la Historia debería ser dejada a los historiadores", subrayó la ministra de Exteriores croata, Katarina Grabar Kitarovic.

Miles de italianos fueron torturados y asesinados en Trieste, Gorizia y en la península italiana entre 1943-1945 por comunistas yugoslavos en operaciones antifascistas. El número está claro, pero según las estimaciones se calcula que fueron unos 10.000.

Durante décadas, las masacres no aparecieron en la mayoría de los libros de Historia italianos, y los sucesivos gobiernos del país se mostraron vacilantes de plantear la cuestión durante la Guerra Fría por temor a enfurecer a Yugoslavia. La cuestión también era sensible para los italianos, donde los comunistas intentaron enterrar la cuestión porque les avergonzaba.

El anterior gobierno conservador de Silvio Berlusconi intentó llamar la atención sobre el problema y en marzo de 2004 el Parlamento aprobó una ley para un día nacional de recuerdo. Napolitano, que es el primer ex comunista en ocupar la jefatura del Estado, criticó el antiguo silencio de la izquierda sobre este tema el sábado y su discurso ha sido alabado como un esfuerzo de reconciliación nacional.

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