El jefe de ACNUR reclama "soluciones políticas" para contener un nivel de desplazamientos sin precedentes

Refugiados rohingya esperan ayuda en Cox’s Bazar (Bangladesh)
REUTERS / MOHAMMAD PONIR HOSSAIN
Actualizado 02/11/2017 21:50:11 CET

MADRID, 2 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi, ha instado este jueves a los líderes mundiales a encontrar "soluciones políticas" que permitan resolver los conflictos que han provocado que 66 millones de personas hayan abandonado sus hogares para convertirse en desplazados internos o refugiados.

La cifra refleja una drástica subida en relación a los 42 millones registrados en 2009 e incluye a 17,2 millones que se encuentran actualmente "bajo responsabilidad de ACNUR", un 70 por ciento más que hace ocho años, ha explicado Grandi ante el Consejo de Seguridad de la ONU.

El máximo responsable de ACNUR ha atribuido estos datos a la sucesión de grandes crisis registradas en estos últimos año y ha llamado a los líderes mundiales a actuar, en la medida en que la mayoría de casos dependen en última instancia de "soluciones políticas". Así, ha citado casos como el "cataclismo" de Siria y la persistente violencia en Irak, que suman entre ambos una cuarta parte de todos los desplazamientos a nivel mundial.

"¿Nos hemos vuelto incapaces de lograr la paz?", ha preguntado Grandi, quien ha lamentado los "fracasos" de los que son víctimas "decenas de millones de personas".

También ha afeado la falta de solidaridad internacional, en la medida en que pese a que muchos países de acogida --"especialmente los vecinos a las zonas de conflicto"-- mantienen una política de "fronteras abiertas" y actúan con "generosidad", otros --"a menudo los más ricos"-- han reaccionado con una política opuesta, "cerrando fronteras, restringiendo el acceso al asilo y frenando la entrada".

VOLVER A CASA

El jefe de ACNUR ha ido más allá y ha recordado que la restauración de la paz y la seguridad es la única herramienta que permitirá a los desplazados y refugiados regresar a sus hogares. "Sólo 500.000 refugiados volvieron a casa el año pasado. Y muy pocas situaciones de desplazamiento han llegado a una conclusión definitiva en la última década", ha advertido.

Grandi ha puesto como ejemplo la crisis de los rohingya en Birmania, de donde han huido desde finales de agosto más de 800.000 personas por la ola de violencia desatada. Los rohingya son apátridas y, por este motivo, ha recalcado que dotarles de ciudadanía es "absolutamente crucial" no sólo para facilitar su vuelta, sino también para fomentar la "reconciliación" y el "desarrollo inclusivo".

Grandi ha abogado por adoptar medidas preventivas que permitan atajar "las causas del conflicto", al tiempo que ha instado a combatir los "terribles abusos" perpetrados por los traficantes que se aprovechan de la desesperación de quienes huyen de la pobreza y la guerra. En este sentido, ha querido aplaudir la labor que desarrollan los actores humanitarios y los 'cascos azules' de la ONU.