AMÁN, 23 Ene. (Reuters/EP) -
Jordania celebra este miércoles elecciones legislativas en las que no participarán los grupos islamistas que exigen una reforma de la ley electoral y arrebatar al rey Abdulá su capacidad para elegir la composición del Gobierno.
El pasado viernes salieron a las calles más de 2.000 islamistas, representantes de grupos tribales y miembros de la izquierda jordana exigieron al monarca la modificación del sistema de votación, que a su entender no concede la representatividad necesaria a los habitantes de las ciudades, donde se concentra la oposición al monarca.
"Nuestra gente no tiene ni voz ni voto", afirmó Hamán Said, el jeque que lidera la sección jordana de los Hermanos Musulmanes --el grupo islámico más importante del mundo, con sede en Egipto--. Said pidió al rey Abdulá que deje de "imponer sus fallidos gobiernos al pueblo". "Estos gabinetes han cometido actos de corrupción y deberían ser responsabilizados por ellos, porque no hay legitimidad para un gobierno que no ha sido elegido por el pueblo", señaló.
El brazo político en Jordania de los Hermanos Musulmanes, el Frente de Acción Islámica, es el principal grupo detrás del boicot. La formación ya anticipó el año pasado que se retiraría de las urnas tras conocer que el Parlamento había aprobado una ley electoral que potencia el resultado de las elecciones en los distritos de mayoría jordana frente a los núcleos urbanos, considerados bastiones islamistas. Allí viven más de dos tercios de la población, que por contra solo está representada por de una tercera parte de los escaños.
CANDIDATOS REDUCIDOS
El boicot islamista reduce el espectro de participantes. Entre los 1.500 candidatos se encuentran líderes tribales, simpatizantes del monarca y empresarios independientes. Muy pocos participan bajo un partido político.
En respuesta, el monarca ha prometido que acelerará la entrada en vigor de una serie de propuestas para desarrollar la democracia en el país, y se mostró a favor de la idea de ceder a un primer ministro elegido democráticamente la tarea de seleccionar a los integrantes del gobierno. "La monarquía constitucional ha cambiado", declaró el monarca la semana pasada.
El primer ministro, Abdulá Ensur, criticó no obstante la ausencia de los islamistas, quienes no podrán acceder al Parlamento para defender sus posturas desde dentro. "Es una lástima. Intentamos disuadirles pero han elegido este camino", declaró el pasado viernes.
Los jordanos deberán elegir a los 150 integrantes de la Cámara de Diputados, 30 más que en la anterior legislatura y que fueron elegidos en los comicios de 2010. Por su parte, el rey designará a los miembros del Senado (Cámara Alta), que no pueden ser más de la mitad de los diputados, por lo que en esta ocasión podrían llegar a ser 75.
En Jordania, es el monarca quien designa al primer ministro --y puede destituirle-- y los miembros del Gobierno suelen ser miembros del Parlamento, si bien no es un requisito obligatorio. La Cámara de Diputados, sin embargo, suele respaldar mediante un voto de confianza por mayoría absoluta al nuevo Ejecutivo, una vez éste haya presentado su programa y prioridades.