Junta Militar niega que las fuerzas de seguridad dispararan a manifestantes coptos

Europa Press Internacional
Actualizado: miércoles, 12 octubre 2011 19:49

EL CAIRO 12 Oct. (Reuters/EP) -

Varios de los generales que conforman el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, el órgano que gobierna Egipto desde la caída de Hosni Mubarak el 11 de febrero, han defendido este viernes la actuación de las fuerzas de seguridad en los enfrentamientos con manifestantes coptos el pasado domingo en El Cairo y han subrayado que los agentes no dispararon ni atropellaron a los civiles que participaban en la protesta.

En el que ha sido el episodio más violento desde la renuncia de Hosni Mubarak, que ha dejado 25 muertos, en su mayoría coptos y que ha provocado numerosas críticas al Ejército, los activistas han asegurado que los vehículos blindados de las fuerzas de seguridad se abrieron paso entre los manifestantes y atropellaron a varios de ellos, todo ello con el objetivo de poner fin a la manifestación, convocada en protesta por la demolición parcial de una iglesia en el sur del país.

Varios vídeos sobre los incidentes difundidos en Internet muestran cadáveres destrozados, que los activistas aseguran que corresponden a personas atropelladas por los blindados. Además, tanto los activistas como un médico han afirmado que varios cuerpos presentan heridas de bala.

En contraposición a la versión de los activistas, los generales del Consejo Supremo han mostrado este miércoles en un vídeo en el que los blindados hacen todo lo posible por esquivar a los manifestantes.

Esta violenta represión de la manifestación de los coptos ha provocado críticas al Ejército tanto por parte de esta comunidad como por parte de los musulmanes y ha aumentado la incertidumbre sobre el clima en el que se desarrollará el proceso electoral, que comienza este miércoles con el registro de candidatos y culmina el 28 de noviembre con la cita con las urnas.

Los oficiales del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas han defendido con rotundidad la actuación de las fuerzas de seguridad y el Ejército en la contención de la protesta de los coptos y han puesto especial énfasis en negar que los agentes dispararan o atropellaron a los participantes en la manifestación.

"Las Fuerzas Armadas nunca abrirían ni han abierto fuego contra la gente", ha subrayado el general Mahmud Hegazy, miembro de la Junta Militar. El Ejército cosechó los elogios de la población egipcia cuando se hizo con el control de la situación durante las manifestaciones contra Mubarak pero, progresivamente, ha ido perdiendo aceptación por la gestión que está haciendo de la transición a la democracia .

"Somos cuidadosos a la hor de garantizar la seguridad para las elecciones parlamentarias", ha declarado, por su parte, el general Adel Emara, también integrante del órgano castrense. Los generales han exhibido un vídeo en el que se ve un vehículo blindado maniobrando para esquivar a los manifestantes y han culpado a "elementos extranjeros" de haber promovido la violencia en la protesta.

"No ha habido ningún caso de atropello con vehículos blindados", ha dicho el general Emara, que ha subrayado que los vehículos militares aparecen en las imágenes "intentando evitar chocar contra los manifestantes y sin atropellarles".

Los participantes en la manifestación han asegurado que había "matones" que atacaron a los manifestantes antes de que se desatara los enfrentamientos más graves con las fuerzas de seguridad. Los generales se han comprometido a busca "grupo o partido" que están intentando hacer descarrilar la revolución en Egipto.

Uno de los periodistas que estaba en la protesta, Samwel el Ashay, no ha dudado en contradecir la versión de los mandos militares con el relato de su experiencia: "Había matones que intentaron detener la manifestación. En un momento dado, las cosas se fueron de las manos y los vehículos blindados que estaban allí se pusieron realmente a atropellar a manifestantes. Lo vi con mis propios ojos".

El general Emara ha respondido al periodista agradeciéndole su testimonio sobre lo sucedido. La organización no gubernamental Amnistía Internacional ha asegurado que varios de los fallecidos presentan heridas de bala y un médico del hospital Copto ha declarado que catorce de los 17 muertos que llegaron a ese centro tenían heridas de balas y los otros tres cuerpos estaban aplastados.

"Los coptos egipcios son parte del tejido de esta sociedad. Todos los egipcios son ciudadanos con los mismos derechos y obligaciones", ha indicado el general Hegazi. "Esta es una lección que no debemos dejar pasar de largo. Debemos aprenderla", ha remarcado.

La comunidad cristiana copta, que representa el diez por ciento de los 80 millones de habitantes del país, tomó las calles el pasado domingo para denunciar la demolición parcial de una iglesia en Asuán, en el sur de Egipto y exigir el cese del gobernador regional por no haber protegido el templo.

Los cristianos llevan años denunciado la discriminación que afronta por su credo y siempre han denunciado que es mucho más fácil levantar una mezquita que una iglesia. Las disputas entre comunidades por los lugares en los que se levantan templos son bastante habituales en Egipto. Sin embargo, la violencia contra los coptos ha aumentado significativamente desde la caída de Mubarak, que reprimió duramente a los grupos islamistas.

"Con respecto al tema de la iglesia (demolida parcialmente)... Creo que está siendo investigado por la autoridad judicial", ha concluido el general Emara.

Tras la demolición de la iglesia, los cristianos coptos salieron a manifestarse ante la televisión estatal y respondieron con piedras y otros proyectiles a las fuerzas de seguridad cuando estas emplearon la fuerza para disolver la protesta. Durante la manifestación, varios vehículos, civiles y militares, fueron quemados.

"El poder del pueblo egipcio reside en su unidad. Egipto nunca ha necesitado tanto como ahora la unidad. Las Fuerzas Armadas pertenecen a las personas, tanto cristianas como musulmanas", ha aseverado el general Hegazy.

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