JERUSALÉN 8 Abr. (Reuters/EP) -
El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, ha establecido como uno de los objetivos de su viaje a Oriente Próximo que el Gobierno israelí y la Autoridad Palestina acerquen posturas y dejen de lado la "desconfianza" mutua que mantiene paralizado el proceso de paz desde hace más de dos años.
Kerry, que realiza su tercera visita a la zona en menos de tres semanas, se reunió con el presidente palestino, Mahmud Abbas, el domingo por la noche, mientras que para este lunes se había citado en una cena con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
El jefe de la diplomacia norteamericana no ha dado detalles de las propuestas que lleva bajo el brazo, pero un portavoz de Abbas, Nimr Hammad, ha explicado a Reuters que Kerry ha puesto sobre la mesa una "renovación" de la propuesta presentada en 2002 por la Liga Árabe.
Dicho plan contempla el pleno reconocimiento de Israel si éste renuncia a los territorios capturados en 1967 y acepta una "solución justa" para los refugiados palestinos. Israel, sin embargo, siempre se ha opuesto a volver a las fronteras previas a 1967 o a la partición de Jerusalén.
Kerry ha explicado a los periodistas que viajan con él que en sus primeros contactos con las autoridades locales ha tratado de resolver la "desconfianza" mutua. "Estoy convencido de que podemos resolverla, pero no voy a decir nada relativo a límites de tiempo", ha aclarado.
En este sentido, el secretario estadounidense ha advertido en contra de establecer un "tiempo límite externo" o forzar un "proceso artificial", ya que la paz en Oriente Próximo es "demasiado importante".
Kerry no ha dado pistas sobre posibles opciones y ha optado por erigirse en abanderado de una "estrategia tranquila". Tan sólo ha apuntado que el Gobierno norteamericano analiza formas de impulsar las economías de la zona, ya que Washington considera que se trata de una cuestión clave de cara a la paz.