Archivo - El primer ministro de Líbano, Nawaf Salam. - Europa Press/Contacto/Julien Mattia - Archivo
MADRID, 23 Abr. (EUROPA PRESS) -
El primer ministro de Líbano, Nawaf Salam, se ha negado este jueves a llegar a un acuerdo con Israel que incluye un despliegue de tropas en el sur del país para una "zona de seguridad", tal y como insisten las autoridades israelíes, por lo que ha insistido en la importancia de que se produzca la "retirada completa" de los militares.
Durante una entrevista con el diario estadounidense 'The Washington Post' a pocas horas de que se produzca la segunda ronda de conversaciones entre representantes israelíes y libaneses en Washington, Salam ha instado a Estados Unidos a "presionar a Israel para que modere sus demandas" precisamente sobre el asunto de la zona de amortiguación.
El primer ministro ha insistido en que Líbano "no puede aceptar algo así" y ha expresado que el país "no puede vivir con una zona de amortiguación" en el sur. "Son tropas colocadas en zonas donde los propios libaneses han tenido que desplazarse y adonde no pueden volver, que han sido destruidas y que no se pueden reconstruir", ha lamentado.
Además, ha subrayado que el papel de Washington en el proceso de negociación es "clave" al considerar que es el Gobierno estadounidense el que verdaderamente "puede mediar entre las partes" y "hacer entrar en razón a Israel". "Su papel fue fundamental a la hora de lograr un alto el fuego, y esperamos que sigan así", ha añadido.
Salam ha instado también a lograr una prórroga de la ya de por sí frágil tregua, pero ha admitido que existe cierto grado de incertidumbre en relación con las conversaciones de este jueves. "No sé lo que podremos lograr mediante la negociación, pero sé lo que queremos. No queremos que quede ni una sola piedra por remover para lograr nuestros objetivos", ha sostenido.
Sobre el desarme del partido-milicia chií libanés Hezbolá, ha afirmado que "la única manera de lograrlo es reforzar el Ejército libanés". "Un Estado no puede tener dos ejércitos", ha señalado, al tiempo que ha explicado que el desarme es "un proceso, no algo que pueda suceder de la noche a la mañana". "Nos lo estamos tomando en serio", ha recalcado.
Líbano e Israel, alcanzaron la semana pasada una tregua temporal de diez días que, sin embargo, no ha puesto fin al intercambio de ataques entre el Ejército israelí y Hezbolá. En esta última ofensiva de Israel contra el país vecino iniciada el pasado 2 de marzo, han muerto cerca de 2.400 personas y resultado heridas más de 7.600.