MADRID 11 Sep. (EUROPA PRESS) -
La organización Human Rights Watch ha confirmado que los 18 cuerpos sin vida encontrados a principios de este mes, cerca de la ciudad libia de Bani Walid, pertenecen a personas, que disconformes con la postura gadafista, fueron detenidas durante la pasada primavera en la ciudad de Al Joms, situada al oeste del país, y retenidas en contenedores metálicos hasta que finalmente murieron por asfixia.
El 8 de septiembre, miembros del Consejo Militar de la ciudad de Al Joms encontraron los cuerpos de las víctimas en una zona situada entre las ciudades libias de Bani Walid y Orban. Estos efectivos explicaron que detuvieron a un soldado gadafista cuando abandonaba los cuerpos sin vida.
Dos supervivientes, claves a la hora de esclarecer los hechos, han señalado que las víctimas podrían ser hombres, de entre 23 y 50 años, que, después de ser arrestados, fueron trasladados a terrenos, oficinas y contenedores metálicos pertenecientes a una compañia china establecida en la ciudad.
"Las fuerzas de Gadafi llevaron a dos de los detenidos a contenedores metálicos con poca agua en un día de calor brutal y se negaron a sacarlos a pesar de los gritos pidiendo auxilio", ha afirmado el consejero especial de Human Rights Watch, Fred Abrahams, quien ha añadido que "es la última prueba del tratamiento inhumano que dan a los libios que se oponen al regimen de Gadafi".
Mohamed Ahmed Ali, de 54 años, explicó que fue arrestado el 20 de mayo por criticar al líder libio. "Fui llevado a la compañía china. Recibí el peor trato que puede existir", ha precisado. "Tan pronto como llegué dejaron de hablarme, solo me golpeaban", ha apostillado.
Este testigo ha denunciado que los soldados utilizaban fustas y bastones de descarga eléctrica y ha mostrado las marcas de la espalda producidas por los golpes propinados.
Por su parte, Abdelrahman Ahmed Sherif, de 23 años, otro de los supervivientes, ha explicado que le hicieron tumbarse en el suelo y le golpearon en las piernas, en las manos y entre las piernas, con un rifle Kalashnikov.
Durante la visita que hizo la organización a la compañía china donde estuvieron retenidas estas víctimas encontraron las típicas barras de metal que incorporan las ventanas y que eran utilizadas para golpear a estas personas. También hallaron cajas vacias de municion y rifles de asalto AK-47.