Libia se convierte en el puente africano que necesitaba Estado Islámico

Actualizado 21/02/2015 9:29:13 CET
Estado Islámico entra en Sirte (Libia)
Foto: ESTADO ISLÁMICO

Salida al mar, frontera con seis estados, repleta de armas, acceso a España, Italia y Grecia

   MADRID, 21 Feb. (EDIZIONES) -

   La emisión del vídeo en el que Estado Islámico decapita a 21 cristianos egipcios en una playa de la ciudad libia de Sirte es algo más una declaración habitual de la crueldad del grupo: es la gran demostración de que la organización yihadista está en Libia para quedarse, y para ampliar sus objetivos al norte de África aprovechando la convulsa situación del país.

   La presencia de Estado Islámico en Libia era un hecho constatado desde hacía meses pero nadie se imaginaba el verdadero alcance de la presencia de la organización hasta el vídeo de la semana pasada. Solo días después, Estado Islámico hizo desfilar sin oposición ninguna por las calles de Benghazi un pelotón de vehículos robados a las fuerzas de seguridad libias.

   Todo ello porque el grupo parece estar siguiendo a paso a paso las directrices de un documento publicado el pasado mes de enero por un prominente seguidor de la organización yihadista y donde se pone de relevancia la absoluta importancia que Libia, un país con salida al mar y frontera con seis estados, puede tener en los planes del grupo a corto plazo.

UN PAÍS DESTRUIDO

   Libia está en ruinas tras la muerte de Muamar Gadafi. Actualmente compiten en el país dos Gobiernos. Uno en Tobruk, reconocido por la comunidad internacional. El segundo se encuentra en Trípoli y reclama su legitimidad a expensas del Gobierno de Tobruk. Pero, como recuerda el grupo de expertos de la Fundación Quilliam, "la situación en Libia no es binaria, sino mucho más compleja de lo que cabía pensar".

   Junto a las fuerzas de ambos bandos participan en el conflicto decenas de milicias diferentes. Algunas yihadistas, otras no. Algunas afiliadas a Al Qaeda, otras no. Es una situación increíblemente fragmentada que ha facilitado a Estado Islámico su entrada en el país, secuestrar a los egipcios, asesinarlos en la playa y "anunciar, sin ambigüedades y ante el mundo, su presencia en Libia", según el grupo.

   El jueves, Estado Islámico anunció la toma de Sirte, la ciudad natal del ex dictador Gadafi, con otro imponente desfile con el que han hecho gala de su poderío militar. Las milicias de Misrata, aliadas del Gobierno rebelde de Trípoli, avanzan ya hacia Sirte para intentar recuperar la ciudad, pero, según han explicado al diario local 'Libya Herald', no intervendrán de forma inmediata.

   A esto hay que sumar que Estado Islámico controla milicias en las localidades de Derna --que según los expertos es su actual base de operaciones-- y Al Nawfaliya, una pequeña localidad estratégica porque alberga la autopista que comunica el este y el oeste y que supuestamente cayó en sus manos el pasado 9 de febrero. En ambos casos comenzaron distribuyendo armas a los milicianos para, a continuación, introducir a sus hombres y distribuir cara a cara su ideología para consolidar el autoproclamado 'califato' islámico en el país.

"UNA PUERTA ESTRATÉGICA"

   "Es una lástima que algunos de nuestros simpatizantes no reconozcan la extensión de la tierra libia, la enorme cantidad de armas que contiene, y la importancia crítica del entorno", hizo saber un simpatizante de la organización en el documento del pasado mes de enero y traducido por Quilliam. "Libia mira al mar, hacia el desierto, hacia las montañas y hacia seis estados: Egipto, Sudán, Chad, Níger, Argelia y Túnez. No hace falta decir nada más", apuntó.

   El documento, titulado "Libia: La puerta estratégica para Estado Islámico" enumera las ventajas que comporta hacerse con el control de Libia. Para empezar, "aliviaría la presión sobre Estado Islámico en Irak y el Levante (Siria, en particular)". En este sentido, Libia sería nada más y nada menos que "la clave de la defensa de Estado Islámico contra la coalición de los cruzados".

   Es más, el memorándum destaca que a través de Libia se puede llegar "fácilmente por barco" a lo que describe como "los estados cruzados del sur", una velada referencia a España, Grecia y, sobre todo, a Italia, donde cada mes intentan cientos de inmigrantes desde las costas libias.

   El arsenal bélico que está desparramado en el país también puede resultar de gran utilidad para Estado Islámico. "Durante la guerra, Gadafi despilfarró todos los beneficios del crudo -- entre 30.000 y 40.000 millones de crudo al año-- en la adquisición de armas", según el texto. Como caso particular, recuerda cómo una partida de armas de Gadafi que llegó hasta Malí permitió que los grupos yihadistas de este país africano se hicieran con gran parte del país en un plazo muy corto de tiempo.

ATACAR LA RAÍZ

   La Fundación Quilliam recomienda, en este sentido, una "aproximación consensuada" contra las fuentes de financiación, reclutamiento y radicalización de Estado Islámico. "Los bombardeos (de la coalición) no tendrán", ha advertido el grupo, "un efecto duradero".

   El panel de expertos recomienda además que los estados "incrementen su cooperación para mejorar la seguridad interfronteriza, detener el contrabando de armas" y, finalmente, "coordinen una respuesta militar contra las organizaciones yihadistas, donde quiera que se encuentren".

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