El líder de Estado Islámico sobrevive a un golpe de estado interno en el este de Siria

Publicado 08/02/2019 11:23:16CET
REUTERS / REUTERS TV - Archivo

Fuentes de Inteligencia creen que Al Baghdadi solo podrá aguantar un mes en su reducto de Deir Ezzor antes de escapar al desierto

MADRID, 8 Feb. (EUROPA PRESS) -

El líder de la organización terrorista Estado Islámico, Abú Bakr al Baghdadi, sobrevivió el mes pasado en Siria a un golpe de estado interno organizado por la sección extranjera del grupo, supuestamente liderados por el veterano combatiente Abu Muaz al Jazairi, según han informado fuentes diplomáticas occidentales al diario británico 'The Guardian'.

El incidente habría ocurrido, según estas fuentes, el pasado 10 de enero cerca de la localidad de Hayin, en la provincia de Deir Ezzor del valle del Éufrates y uno de los últimos reductos en Siria de la organización yihadista de origen iraquí.

El ataque fue ejecutado por "combatientes extranjeros" que se enfrentaron a tiros contra los guardaespaldas de Al Baghdadi, a quien consiguieron llevar ileso a un desierto cercano.

"Los guardaespaldas se enteraron del plan justo a tiempo. Hubo un enfrentamiento y murieron dos personas. Han sido los combatientes extranjeros, la gente más cercana (a Al Baghdadi)", de acuerdo con estas fuentes.

Estado Islámico no ha acusado todavía en público a Al Jazairi pero ya ha ofrecido una recompensa por la cabeza de este individuo, uno de los 500 combatientes de Estado Islámico que quedan en la zona y del que las fuentes destacan su veteranía en combate.

Deir Ezzor se ha convertido en el último bastión sirio de Estado Islámico. En sus guaridas están los principales líderes de la organización y lo que queda de la "sección internacional" del grupo yihadista, extranjeros que acudieron en masa a Siria e Irak entre 2013 y 2015 hasta inflar las filas del grupo hasta los 70.000 efectivos.

Ahora solo quedan en Deir Ezzor unos 600 yihadistas, contando a la cúpula de la organización, atrapados en la frontera entre Siria e Irak; presionados desde Siria por las fuerzas kurdas aliadas de Estados Unidos, y desde Irak por las milicias chiíes respaldadas por Irán.

Conforme la amenaza de Estado Islámico ha ido disminuyendo, la coalición internacional ha comenzado a buscar con más intensidad a Al Baghdadi, el hombre más perseguido de la región, diabético y, según los rumores, parcialmente incapacitado desde que sobreviviera hace cuatro años a un bombardeo.

Las fuentes de Inteligencia consultadas por el diario británico creen que Al Baghdadi vive rodeado por los subordinados más fieles que le quedan, después de que incluso algunos de sus asesores más cercanos decidieran rendirse en las últimas tres semanas a las fuerzas kurdas.

Entre los recientemente capturados se encuentran precisamente muchos de los integrantes de esta "sección extranjera", que se han negado a defender hasta el final a Al Baghdadi, autoproclamado "califa" de un territorio que llegó a alcanzar en su apogeo la mitad de Siria y la tercera parte de Irak.

Según la información recabada por las fuerzas kurdas, a Al Baghdadi y a sus hombres les quedan recursos para sobrevivir al menos otro mes más. Se cree que tienen preparada una ruta de escape a través del desierto, desde Deir Ezzor hacia el sur, por la bisectriz del ángulo que forman el Éufrates y la carretera M20 que enlaza la localidad con Damasco, pero no es una opción idónea porque fuerzas rusas y sirias peinan constantemente la zona.