Archivo - El primer ministro de Sudán, Abdalá Hamdok
Archivo - El primer ministro de Sudán, Abdalá Hamdok - Bernd von Jutrczenka/dpa - Archivo
Actualizado: viernes, 29 octubre 2021 9:25


Al Burhan revela un acuerdo bilateral con el primer ministro previo al golpe

Confiesa que la nueva autoridad está dispuesta a "rendir cuentas" si comete "algún error"

MADRID, 29 (EUROPA PRESS)

El líder golpista de Sudán y presidente del Consejo Soberano de Transición, Abdelfatá al Burhan, se ha comprometido a formar "lo antes posible" un nuevo gobierno en el país que logre "justicia, libertad y paz", y ha afirmado que el primer ministro del Ejecutivo de transición, Abdalá Hamdok, es "el primer candidato" para encabezarlo.

Así, en un comunicado en la televisión sudanesa, Al Burhan ha afirmado que el nuevo Gabinete y Consejo Soberano se formarán "con la participación de todas las regiones", y ha manifestado que Hamdok es todavía un "candidato para encabezar el próximo Gobierno", tal y como ha recogido el diario sudanés 'Sudan Ajbar'.

"Hay negociaciones en curso con Hamdok con respecto a su participación en el próximo Gobierno (...) y le ofrecemos completar el viaje con nosotros (...) Hemos allanado el camino", ha dicho el también jefe del Estado Mayor del Ejército del país africano.

"El nuevo Gobierno de Sudán no incluirá a nadie que pertenezca a un partido político (...) Damos la bienvenida a cualquier asociación entre el componente militar y el componente civil (...) pero no con las Fuerzas de la Libertad y el Cambio", ha dicho el líder golpista en alusión a la coalición política.

Al Burhan ha incidido en declaraciones concedidas a la agencia rusa de noticias Sputnik que el próximo Gobierno estará encabezado por "un tecnócrata". "Elegiremos a un primer ministro tecnócrata", ha subrayado, sin confirmar si Hamdok figura entre las posibilidades.

"El anterior primer ministro salió de un consenso entre las fuerzas políticas y militares. En ausencia de fuerzas políticas ahora, nos vemos en la obligación de ayudar al pueblo con el proceso de transición, hasta que se celebren los comicios", ha manifestado.

Asimismo, ha hecho hincapié en que el Ejército "no se inmiscuirá en la selección de los ministros", que serán nombrados por el próximo primer ministro, al tiempo que ha adelantado que la persona elegida para ocupar este cargo será anunciada "durante un par de días o una semana, como máximo".

Por otra parte, Al Burhan ha reconocido en su comunicado en la televisión sudanesa que ofreció a Hamdok participar en las decisiones militares tomadas este lunes, pero que las fuerzas políticas interrumpieron el acuerdo bilateral con el primer ministro.

"Todos los ministros del Gobierno anterior estaban trabajando según lo que le dictaba su partido, ni siquiera el primer ministro podía detenerlo (...) Solían tomar decisiones unilaterales", ha criticado.

Además, ha lamentado que en el transcurso de dos años el Gobierno de transición no ha sabido resolver las cuestiones pendientes como la configuración de un Parlamento y del Tribunal Constitucional. Así, ha confesado que estos pasos dados por las autoridades políticas se han visto con "tristeza y dolor" por las Fuerzas Armadas.

Por su parte, Hamdok habría pedido recientemente la liberación de los detenidos y la posibilidad de elegir a los miembros del Gabinete como condiciones para restablecer la cooperación y coordinación entre las fuerzas civiles y las militares.

Estas exigencias, orientadas hacia la continuidad de Hamdok en el cargo de primer ministro sudanés, se han detallado en una mediación liderada por el enviado de la ONU al país y el embajador saudí en Jartum, según ha detallado una fuente de Seguridad del país, recoge Sudan Ajbar.

SE REAFIRMA EN EL GOLPE

Por otro lado, Al Burhan se ha mostrado convencido de que la decisión tomada a principios de semana es la correcta y se ha mostrado dispuesto a "rendir cuentas" en el futuro si las nuevas autoridades comenten algún error.

"Es la sangre de los mártires y los heridos lo que nos hizo trabajar para corregir el curso de la revolución", ha aseverado en un comunicado en el que ha remarcado sentirse confiado en el paso que ha dado y estar dispuesto a "rendir cuentas" si se comete "algún error". "Estamos comprometidos con nuestras acciones", ha manifestado.

Según ha afirmado el líder golpista en un comunicado, el Movimiento Revolucionario Independiente de Diciembre, y la Coalición de Bloques Revolucionarios le han trasladado su esperanza de que las consignas de la revolución, iniciada en diciembre de 2018, sean alcanzadas.

Es por esta confianza que el presidente del Consejo Soberano de Transición ha invitado a que se formen los "mecanismos de supervisión" que se "consideren oportunos" para evaluar los pasos dados por el próximo gabinete de Sudán.

En este contexto, el líder del golpe ha garantizado que el nuevo Ejecutivo avanzará hacia la celebración de elecciones "libres y justas" a través de una transición civil que garantice "una vida digna" a todos los sudaneses.

CENSURA EN LOS MEDIOS

Desde el golpe de Estado del lunes, la autoridad impuesta por Al Burhan se ha centrado en cortar las vías de información y restringir el flujo de Internet.

Al respecto, el militar ha reconocido que Internet volverá a ser accesible "en fases" siempre y cuando se considere que las publicaciones de los medios "están diciendo la verdad", tal y como recoge BBC.

En la televisión estatal ahora predominan las apariciones de Al Burhan y sus mensajes a la nación, intercaladas con la emisión de música patriótica y cultural, mientras que la página web de la agencia SUNA no se ha actualizado desde el día previo al golpe.

LA ASONADA

El presidente del Consejo Soberano de Transición, quien es además jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, anunció el lunes, cuando se perpetró el golpe, la disolución de este organismo y del Gobierno de transición, al tiempo que impuso el estado de emergencia en el país, tras semanas de tensiones entre civiles y militares.

Al Burhan defendió el martes la asonada y denunció que las fuerzas políticas "querían monopolizar" la transición, tras varias semanas de tensiones y acusaciones entre civiles y militares, antes de prometer que el Ejército "no interferirá" en la formación del nuevo Ejecutivo.

Sudán fue escenario a mediados de septiembre de un intento de golpe de Estado, según apuntaron las autoridades de transición, a cargo de un grupo de oficiales de las Fuerzas Armadas supuestamente vinculados con el expresidente Omar Hasán al Bashir, derrocado en 2019 en una asonada tras meses de masivas manifestaciones en su contra.

Las autoridades de transición fueron instauradas tras un acuerdo entre la junta militar anterior, surgida tras el golpe de Estado de 2019, y diversas organizaciones civiles y formaciones políticas opositoras. Este Gobierno ha iniciado una batería de reformas sociales y económicas y ha alcanzado un acuerdo de paz con importantes grupos rebeldes de Darfur y otras zonas del país.

Sin embargo, la intentona de septiembre derivó en un intercambio de críticas y acusaciones entre los elementos civiles y militares que ha ahondado la crisis política, incluidas peticiones por parte de Al Burhan para disolver el Gobierno, que han derivado en los últimos días en manifestaciones enfrentadas a favor de las autoridades de transición y el Ejército.

Leer más acerca de: