BRUSELAS, 22 (EUROPA PRESS)
Los líderes de los Veintisiete han reivindicado la importancia de la unidad entre los Estados miembro de la Unión Europea alegando que "tiene efectos" como la marcha atrás de Estados Unidos en su amenaza de imponer aranceles, y a la misma vez han defendido la importancia de cuidar las relaciones con la Casa Blanca incluso si su inquilino, Donald Trump, no lo pone fácil.
"Europa debería estar absolutamente unida para proteger las relaciones con nuestros socios al otro lado del Atlántico, incluso si hoy es mucho más difícil que nunca", ha dicho el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, en declaraciones a los medios antes de acudir a la cumbre del Consejo Europeo extraordinaria que se celebra este jueves para calibrar la respuesta a Washington tras la crisis abierta por Groenlandia.
Tras constatar que "las relaciones transatlánticas han sufrido un daño permanente en las últimas dos semanas", el primer ministro polaco se ha confesado proclive a que Estados Unidos lleve "el liderazgo" en Occidente, pero ha a los "socios en Washington" que comprendan "la diferencia entre dominación y liderazgo".
El canciller alemán, Friedrich Merz, ha agradecido por su parte a Estados Unidos por haber dado marcha atrás a sus planes de tomar Groenlandia por la fuerza y de imponer sanciones a varios países europeos, y ha reivindicado que "la unidad y la determinación" entre los europeos "puede tener efectos".
Para Merz, el cambio de opinión del magnate estadounidense "es el resultado de los esfuerzos conjuntos entre Europa y Estados Unidos por encontrar una manera de seguir adelante juntos en los tiempos tan difíciles que estamos indudablemente experimentando".
En la misma línea se ha manifestado el presidente de Francia, Emmanuel Macron, que ha celebrado la "vuelta a la calma" tras la retirada de los aranceles, un giro que a ojos del mandatario galo demuestra que cuando la Unión Europea recibe amenazas "se hace respetar".
"Simplemente esperamos que Francia sea respetada, que Europa sea respetada. Y cada vez que no lo sean, nos expresaremos y actuaremos con claridad", ha remachado, después de poner en valor la unidad de la Unión y su "previsibilidad" y del compromiso con "la paz, la estabilidad y un orden internacional tranquilo".
LA UE HA APRENDIDO ALGO DE LAS AMENAZAS
A su llegada a la cumbre también ha hablado con los periodistas la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, que ha agradecido "todo el apoyo" recibido por la UE, y ha reivindicado que "cuando Europa no está dividida" y los Veintisiete permanecen "unidos", los resultados acaban por verse. "Creo que hemos aprendido algo", ha añadido.
Un mensaje que también ha compartido el primer ministro chipriota, Níkos Christodoulídis, que ha subrayado que el objetivo de las conversaciones es "desescalar la situación". También ha defendido la necesidad de "encontrar una vía positiva", siempre que no se comprometa "la integridad territorial y la soberanía de ningún Estado miembro".
Por su parte, el primer ministro irlandés, Micheál Martin, ha recordado que mantener la relación entre Estados Unidos y la UE sigue siendo "absolutamente crucial, en términos económicos políticos y geopolíticos", por lo que ambas partes deben trabajar "muy duro" para mantenerla y darle, "un nuevo impulso".
"Cualquier debilitamiento tendría repercusiones muy graves tanto para los ciudadanos europeos como para los estadounidenses, así que la obligación de Europa y de Estados Unidos es trabajar muy estrechamente juntos", ha reiterado el presidente irlandés, al mismo tiempo que ha puesto en valor la "unidad encomiable" de la UE.
También se ha pronunciado sobre este asunto el presidente de Lituania, Gitanas Nauseda, que ha pedido "mantener el foco" en cómo potenciar la cooperación con Estados Unidos, porque, ha subrayado, debe seguir siendo un "aliado estrecho" con el que ahondar no sólo en cuestiones comerciales, sino también otras áreas como la seguridad o la energía.
"Las relaciones transatlánticas deben ser siempre muy dinámicas", ha pedido Nauseda, para después advertir que para ello es necesario también que la UE pueda tomar "medidas proactivas" y no limitarse a reaccionar; aunque ha admitido que para ello los 27 deben ser capaces de mantenerse unidos.
NO TIRAR 80 AÑOS DE AMISTAD "POR LA BORDA"
También ha valorado las relaciones entre la Unión Europea y Estados Unidos la Alta Representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Kaja Kallas, que tras expresar su alivio con la reciente marcha atrás de Trump, ha señalado que el desacuerdo entre ambos socios solo beneficia a los adversarios.
Kallas ha constatado que las relaciones transatlánticas "han sufrido sin duda un duro golpe durante la última semana", y que "ya no son las mismas que antes". No obstante, ha hecho un llamamiento a no "tirar por la borda 80 años de buenas relaciones" y trabajar por mejorarlas.
"La señal es la fuerza que debemos enviar y nuestra fuerza proviene de la unidad. Cuando estamos dispuestos a actuar para defender nuestros valores, para defender nuestros intereses. Creo que esta es la señal que debemos enviar tanto a nuestros adversarios como a nuestros aliados", ha concluido.