Londres, París y Berlín amenazan con recurrir al mecanismo de resolución de disputas del acuerdo nuclear con Irán

Publicado 11/11/2019 20:32:34CET
Bandera de Irán en Viena
Bandera de Irán en Viena - REUTERS / HEINZ-PETER BADER - Archivo

BRUSELAS, 11 Nov. (EUROPA PRESS) -

los ministros de Asuntos Exteriores de Francia, Reino Unido y Alemania han publicado un comunicado conjunto en el que advierten a Teherán de que podrían activar el mecanismo de resolución de disputas previsto en el Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC), el acuerdo nuclear de 2015.

"Afirmamos nuestra disposición a considerar todos los mecanismos del PIAC, incluido el mecanismo de resolución de disputas, para resolver las cuestiones relativas a la aplicación de los compromisos de Irán dentro del PIAC. Estamos en contacto al respecto con otros participantes del PIAC", han afirmado los tres países en el comunicado.

Este mecanismo de resolución de disputas podría llevar a la reimposición de las sanciones aprobadas en Naciones Unidas contra la República Islámica.

Los tres países han reaccionado así a la publicación de un informe de la Agencia Internacional para la Energía Atómica (AIEA) que confirma que Irán ha empezado a enriquecer uranio en la central de Fordow y certifica que las reservas de uranio enriquecido y la pureza a la que se lleva a cabo el refinado están por encima de los términos fijados en el PIAC.

Las tres potencias occidentales califican la reanudación del enriquecimiento en Fordow como "una lamentable aceleración de la retirada de Irán de los compromisos adquiridos en el PIAC". Además, advierten de que esta política dificulta sus gestiones para rebajar la tensión en la región.

El acuerdo nuclear de 2015 prohíbe el uso de material nuclear en Fordow y, con la inyección de gas de uranio en sus centrifugadoras, la central ha abandonado su estado como centro de investigación para convertirse en una instalación nuclear activa.

La República Islámica acordó en 2015 convertir Fordow en un "centro nuclear, físico y de tecnología" en el que las 1.044 centrifugadoras se usarían para otros fines distintos al enriquecimiento, como la producción estable de isótopos, que tienen una amplia variedad de usos civiles.

TENSIONES EN TORNO AL ACUERDO

En 2018, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió que su país abandonara el acuerdo nuclear firmado en julio de 2015 y reactivó las sanciones contra Teherán, especialmente contra el sector petrolero.

Tras la salida de Estados Unidos, la República Islámica reclamó al resto de países firmantes que centraran sus esfuerzos en garantizar el cumplimiento del pacto en lo relativo a las relaciones comerciales con Irán y, posteriormente, anunció que iría abandonando los compromisos en materia nuclear contemplados en el pacto al considerar que las demás partes no cubrían la ausencia de Estados Unidos.

El acuerdo nuclear establecía que el nivel de pureza al que Irán podía enriquecer uranio sería como máximo el 3,67 por ciento, un porcentaje apto para la producción de energía para usos civiles y alejado del 90 por ciento que se necesita para fabricar armas nucleares. Irán niega que esté desarrollando armas nucleares.

El acuerdo nuclear, que implica la retirada de sanciones contra Irán, fue diseñado para aumentar el periodo de tiempo que la República Islámica necesitaría para acumular suficiente material fisible para fabricar una bomba nuclear, pasando de dos a tres meses a cerca de un año por las restricciones a su programa atómico.

Irán, que sigue negando que vaya a fabricar bombas nucleares, ha dado otro plazo de dos meses a Reino Unido, Francia y Alemania para poder mantener el acuerdo. Teherán ha señalado que está abierto al diálogo si Washington retira todas las sanciones y vuelve a incorporarse al pacto.

En este sentido, ha insistido en todo momento que estos incumplimientos están contemplados por el acuerdo de 2015 en caso de que algunas de las partes dejara de mantener sus compromisos y ha resaltado que son "reversibles" si hay una respuesta a sus demandas.

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