Macron pide a Haftar que trabaje para lograr un alto el fuego en Trípoli (Libia) y retomar las negociaciones políticas

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Julien Mattia/Le Pictorium Agenc / DPA - Archivo
Publicado 22/05/2019 21:54:10CET

MADRID, 22 May. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, se ha reunido este miércoles en París con el mariscal de campo Jalifa Haftar, que encabeza las fuerzas leales al gobierno asentado en el este de Libia, al que le ha pedido que "trabaje para el establecimiento de un alto el fuego", en el marco de su ofensiva contra la capital, Trípoli.

El Elíseo ha señalado en un comunicado publicado tras la reunión que Macron ha hecho hincapié en la necesidad de "proteger a las poblaciones civiles" y "retomar las negociaciones políticas".

"El presidente de la República ha reafirmado las prioridades de Francia en Libia: luchar contra los grupos terroristas, desmantelar las redes de traficantes, en particular las vinculadas a migraciones clandestinas, y estabilizar Libia de forma duradera", ha agregado.

Asimismo, ha recordado que el encuentro ha tenido lugar una semana después de la visita al Elíseo del primer ministro del gobierno de unidad nacional, Fayez Serraj, y ha pedido a Haftar que apueste por la vía política.

En este sentido, ha subrayado la existencia de tres dimensiones en el camino hacia la estabilización del país: "la creación de un gobierno de transición, la unificación de las instituciones libias y la preparación de las elecciones que pide el pueblo libio".

Por su parte, Haftar ha destacado durante el encuentro que no existen las condiciones para declarar un alto el fuego, según fuentes de la Presidencia francesa citadas por la agencia de noticias Reuters.

"La desconfianza que vemos entre los actores libios es más fuerte que nunca", han dicho estas fuentes. "Cuando se ha planteado la posibilidad de un alto el fuego, la reacción de Haftar ha sido preguntar '¿negociar con quién?'", han desvelado.

"Considera que el gobierno de unida --respaldado por la ONU y liderado por Serraj-- está totalmente infestado de milicias y que no es él quien debe negociar con representantes de estas milicias", han zanjado.

Durante la jornada, el comandante de las fuerzas leales al gobierno de Trípoli, Osama al Juaili, ha manifestado que la batalla contra las tropas de Haftar está en sus últimas fases, tal y como ha recogido el diario local 'The Libya Observer'.

Por su parte, Serraj ha expresado su apoyo a una solución política a la crisis en el país, si bien ha reconocido que las condiciones "serán diferentes a las previas al 4 de abril", cuando Serraj lanzó su ofensiva, según la agencia alemana de noticias DPA.

LA ONU MUESTRA SU ALARMA

El enviado especial de Naciones Unidas para Libia, Ghasán Salamé, alertó el de que Libia "está al borde de caer en una guerra civil que podría llevar a la división permanente del país", a causa de la ofensiva de Haftar contra la capital.

"Llevará años reparar el daño causado hasta ahora, y eso sólo si la guerra termina ya", dijo, antes de recalcar que "la guerra en los alrededores de Trípoli es sólo el inicio de una larga y sangrienta guerra en la orilla sur del Mediterráneo".

Salamé, que resaltó que este conflicto "pone en peligro la seguridad de los vecinos inmediatos de Libia y la región mediterránea en su conjunto", indicó que hasta ahora han muerto 460 personas en los combates, entre ellas 29 civiles.

Por otra parte, recalcó que "el vacío de seguridad creado por la retirada de gran parte de las tropas de Haftar en el sur, junto con el foco de las fuerzas occidentales sobre la defensa de la capital, está siendo explotado por Estado Islámico y Al Qaeda".

"En el sur de Libia están apareciendo las banderas negras de Estado Islámico y me apena informar de que, desde el 4 de abril, ha habido cuatro ataques por parte de Estado Islámico en el sur de Libia (...) con 17 muertos, más de diez heridos y ocho secuestrados", señaló.

Asimismo, criticó que "muchos países están dando armas a todas las partes en conflicto, sin excepciones. "La cantidad y sofisticación de estas armas está causando cada vez un mayor número de víctimas", lamentó.

Salamé dijo que "sin una aplicación firme, el embargo de armas a Libia se convertirá en un chiste cínico". "Algunas naciones están alimentando este sangriento conflicto, Naciones Unidas debe ponerle fin", zanjó.

Por todo ello, reiteró que "no hay solución militar para Libia" y que "el mosaico de comunidades de Libia no puede ser gobernado sin alianzas y relaciones que se extiendan por todo el país".

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