WASHINGTON, 27 Ene. (EUROPA PRESS) -
El reservista del Cuerpo de Marines estadounidense Yonathan Melaku se ha declarado culpable este jueves de disparar contra el Pentágono y otros edificios militares y de intentar profanar el Cementerio Nacional de Arlington, que contiene los restos de veteranos de las guerras de Irak y Afganistán.
Así, Melaku se ha declarado culpable de dañar una propiedad estadounidense con arma de fuego, de usar un arma de fuego en un crimen violento y de intentar dañar los restos de veteranos situados en propiedad estadounidense, según ha informado la cadena de televisión CNN.
Melaku, de 23 años y nacido en Etiopía --aunque naturalizado estadounidense--, fue detenido el pasado 17 de junio en el cementerio de Arlington. En el momento del arresto llevaba una mochila con cuatro bolsas de plástico, cada una de ellas con 2,3 kilogramos de nitrato de amonio, material utilizado para la fabricación de explosivos caseros; múltiples casquillos para una pistola 9 milímetros; pintura negra y un cuaderno con frases en árabe en las que se mencionaba a Al Qaeda, Usama bin Laden, los talibán y el 'camino a la yihad'.
En un documento en el que ha reconocido los hechos, Melaku ha indicado que "pretendía profanar y dañar las lápidas pintando sobre ella frases en árabe y dejando el nitrato de amonio en los lugares en los que estaban dichas lápidas".
Melaku no tenía todos los componentes necesarios para hacer un explosivo, pero durante el registro de su vivienda los investigadores encontraron una lista en la que se incluían varios de los componentes, como baterías, cables y un contador digital de cocina.
Asimismo, ha admitido cinco tiroteos con su arma reglamentaria contra edificios militares en Virginia entre el 17 de octubre y el 2 de noviembre de 2010. Los edificios atacados fueron el Pentágono, las oficinas de reclutamiento de marines y de la Guardia Costera y, en dos ocasiones, el Museo Nacional del Cuerpo de Marines.
El Gobierno estadounidense ha publicado un vídeo grabado por el propio Melaku en el que se ve su segundo ataque contra el museo, ubicado en Quantico, Virginia, el 29 de octubre. En el mismo, se escucha música en árabe mientras Melaku conduce por una carretera interestatal hablando sobre su objetivo. "La última vez que les ataqué apagaron las luces. ¡Mocosos! Ahora estoy de vuelta. Esta vez lo voy a cerrar de manera permanente", decía.
La cara de Melaku aparece en parte del vídeo, pero en ocasiones también lleva una capucha negra cuando se prepara para disparar contra el museo, que no es visible en el vídeo. Justo después, se oye una ráfaga de disparos, tras la que Melaku comienza a gritar 'Allahu Akbar' (Dios es grande) y a cantar al ritmo de la música.
Según los documentos del tribunal, los disparos contra los cinco edificios militares provocaron pérdidas de más de 100.000 dólares (76.298 euros) en daños materiales.
CONFESIÓN
Melaku ha comparecido este jueves ante el juez de distrito Gerald Bruce Lee, ante el que se ha declarado culpable. Tras la vista, la vicefiscal Dana Boente ha apuntado que Melaku ha afirmado que su intención al grabar el vídeo era "crear miedo y terror, que es lo que hacen los terroristas" y ha reconocido que quería cerrar el edificio.
Asimismo, Boente ha señalado que Melaku contaba con "una gran cantidad de material 'yihadista' en su ordenador".
La agente especial del FBI Jacqueline Maguire ha dicho que no va a dar una lista de las páginas 'web' usadas por Melaku, pero que tras inspeccionar su ordenador se dedujo que "estaba llevando a cabo una búsqueda" sobre la lista de componentes necesaria para la fabricación de una bomba que fue encontrada en su casa. Estados Unidos ha subrayado que Melaku no tiene lazos con ningún grupo terrorista y que parece haber actuado por su cuenta.
Antes de su declaración de culpabilidad, Melaku se enfrentaba a la posibilidad de ser condenado a cadena perpetua en caso de ser declarado culpable de todos los cargos, pero tras su aparición de hoy la pena se reduciría a 25 años de prisión con cinco años más de libertad vigilada en caso de ser sentenciado, lo que se conocerá el 27 de abril.
Melaku no ha dado explicaciones a sus acciones y su abogado defensor, Gregory English, ha pedido que su cliente sea sometido a un examen psicológico y ha sugerido que quizá necesite tratamiento cuando esté en prisión.
Melaku se unió a la Reserva de los Marines en agosto de 2007, pero nunca fue desplegado en el extranjero. En el momento de su detención, en junio de 2011, un funcionario del Ejército manifestó que Melaku no pasó las pruebas de preparación para el combate alrededor de un mes antes de que llevara a cabo el primer tiroteo.