Actualizado 04/04/2007 00:49 CET

Marruecos.- Un juez interroga a un presunto suspechoso en relación al atentado perpetrado en un cibercafé de Casablanca

RABAT, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -

Un Tribunal marroquí interrogó hoy a Hicham Moumni, el último de los presuntos sospechosos terroristas arrestados en relación al atentado perpetrado en marzo contra un cibercafé en Casablanca, según informaron fuentes judiciales citadas por la agencia oficial de noticias marroquí 'MAP'.

Moumni prestó declaración ante un juez en el Tribunal de Apelaciones de Rabat --encargado de tomar declaraciones en los principales casos relacionados con el terrorismo-- por su presunta implicación en el atentado ocurrido en un cifercafé de Casablanca el pasado 11 de marzo.

Por su parte, la Policía sostiene la tesis de que Abdelfettah Raydi --el suicida que murió en el atentado tras detonar su cinturón de explosivos que llevaba incorporado-- hizo estallar su carga explosiva antes de su intención, después de que fuera increpado por el propietario del cibercafé por consultar páginas Web de contenido islamista.

Según las autoridades, la explosión temprana de la carga supuso la desarticulación de un plan mayor en el que estarían implicadas al menos 30 personas, después de que el grupo desarticulado hubiera almacenado en un piso franco de Casablanca varias decenas de kilogramos de explosivos de fabricación casera y que estarían destinados a la perpetración de ataques contra objetivos turísticos en la ciudad.

Hasta 25 sospechosos han sido arrestados desde el atentado, los cuales, tras prestar declaración ante el juez, han permanecido bajo custodia policial, mientras la fiscalía continúa las pesquisas del caso. Se prevé que las audiencias judiciales se reanuden mañana.

La semana pasada, la lista de sospechosos ascendió a 25 detenidos, tras el arresto del hermano del terrorista suicida, Moumni Ayyoub Raydi, en Dakhla, ciudad del Sáhara Occidental, mientras aparentemente huía de las autoridades marroquíes. A diferencia de muchos de los sospechosos detenidos, Moumni no tiene antecedentes penales, aunque, según la MAP, las autoridades le consideran como uno de los sospechosos más peligrosos del grupo desarticulado.

Las autoridades marroquíes aseguran que no hay pruebas de la conexión del atentado con Al Qaeda ni con cualquier otro grupo terrorista extranjero, aunque confirmaron las relaciones personales entre el suicida Raydi y otros grupos terroristas marroquíes.