Más de 130 personas siguen desaparecidas un mes después del derrumbe de la presa en Brasil

Publicado 25/02/2019 11:21:03CET
Derrumbe de una presa en Brumandinho
Rodney Costa/dpa

MADRID, 25 Feb. (EUROPA PRESS) -

Brasil no ha podido pasar página a la tragedia vivida hace exactamente un mes en la localidad de Brumadinho, donde el derrumbe de una presa dejó una tragedia de proporciones catastróficas pero aún por concretar, en la medida en que el balance de víctimas sigue abierto a la espera de esclarecer el paradero de más de 130 personas.

En concreto, un mes después de que una ola de lodo sepultase terrenos y viviendas el pasado 25 de enero, las autoridades cifran en 176 el balance de fallecidos y en 134 el de desaparecidos. Los Bomberos estiman que aún serán necesarios tres o cuatro meses para completar los trabajos en la zona, según Agencia Brasil.

El teniente coronal Anderson Passo ha evitado hablar de plazos en declaraciones a G1, habida cuenta de la complejidad del proceso. Así, ha recordado que tras una primera fase en que el número de efectivos sobre el terreno rondaba el medio millar, ahora la forma de trabajo es otra, en la medida en que en los primeros días "los hallazgos se hacían en la superficie, a simple vista".

"La cantidad de efectivos ha disminuido, pero la cantidad de máquinas ha aumentado porque la efectividad de la maquinaria para las excavaciones es, obviamente, mucho mayor", ha explicado.

Brumadinho y Belo Horizonte, ambas en el estado de Minas Gerais, sirvieron el domingo de escenario para recordar a las víctimas, mientras que en el terreno judicial se intenta depurar responsabilidades por una tragedia que señala de pleno a la empresa Vale, propietaria de la presa destruida.

La firma se ha comprometido a colaborar en las pesquisas, que ya se han traducido en la detención de alrededor de una decena de trabajadores. El Gobierno de la región de Minas Gerais ha impuesto una multa de 99 millones de reales (unos 23 millones de euros) a Vale, que ha ofrecido ayudas a las familias afectadas.

Por su parte, la Administración federal ha aprovechado la tragedia para lanzar una campaña de revisión de las miles de presas que existen en el gigante sudamericano, con el objetivo de prevenir accidentes como el ocurrido en enero en Brumadinho o el que tuvo lugar en Mariana tres años antes. La Agencia Nacional de Minería (ANM) de Brasil ha ordenado a las empresas mineras que realicen inspecciones diarias y les ha dado un plazo para que actualicen su plan de emergencia.

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