May habla con Tusk y Juncker de cara a la cumbre en la que espera obtener una prórroga corta para el Brexit

EU-Arab League Summit in Egypt
Stefan Rousseau/PA Wire/dpa - Archivo
Publicado 08/04/2019 19:25:26CET

BRUSELAS, 8 Abr. (EUROPA PRESS) -

La primera ministra británica, Theresa May, ha hablado este lunes con el presidente del Consejo europeo, Donald Tusk, y con el jefe del Ejecutivo comunitario, Jean-Claude Juncker, de cara a la cumbre extraordinaria que mantendrán los líderes europeos para decidir la respuesta a la petición británica de retrasar el Breixt hasta el 30 de junio.

Las conversaciones han tenido lugar en la tarde del lunes, según han confirmado desde los respectivos gabinetes de Tusk y Juncker, si bien no han trascendido detalles de la conversación, más allá de que se trata de los contactos habituales para preparar la cumbre.

May también ha conversado telefónicamente con el primer ministro holandés, Mark Rutte, uno de sus principales apoyos en el bloque comunitario, y el martes viajará a Berlín y París para verse con la canciller alemana, Angela Merkel, y con el presidente francés, Emmanuel Macron, respectivamente.

"Vamos a tratar en el Consejo Europeo la petición de Reino Unido de aplazar aún más el día del Brexit. Es crucial saber cuándo y cómo ratificará Reino Unido el Tratado de Retirada. La aprobación dependerá también de las garantías de Reino Unido para una cooperación leal", ha informado Rutte a través de Twitter, tras su charla con May.

El holandés ha adelantado así que para la Unión Europea ya no se trata únicamente de que Londres pacte con la oposición que lidera el laborista Jeremy Corbyn una solución para salvar el acuerdo de divorcio, sino también de que sea capaz de demostrar que no bloqueará el funcionamiento de la UE mientras siga siendo miembro del club gracias a una eventual prórroga.

Tusk planteó el pasado viernes a las capitales que frente a la prórroga corta que pide May, la UE ofrezca una mayor, de doce meses, hasta marzo de 2020, pero bajo un modelo flexible que permita a Reino Unido dejar la UE antes si está preparado para ello.

La fórmula de Tusk, que ya han bautizado en jerga comunitaria como 'flextention', fue acogida con cautela por los países de la UE, con "muchos" de ellos abiertos a considerar un retraso de un año, como es el caso de España, pero sujeto a "condiciones" claras, según fuentes europeas.

En cualquier caso, serán los jefes de Estado y de Gobierno de la UE los que examinen y decidan por unanimidad en la cumbre del próximo miércoles, 10 de abril, qué alternativa se le da a May, si es que hay consenso para darle una, y evitar un divorcio abrupto y caótico dos días después.

Algunos Estados miembros han dejado entrever sus reservas por la falta de claridad del Gobierno británico y por las dudas de que pueda avanzar en un diálogo comprometido con los laboristas y formar un consenso que cuente con el aval de la Cámara de los Comunes.

Francia ha dicho ya que no tiene sentido retrasar el Brexit si no existe un plan alternativo y creíble a la salida sin acuerdo, mientras que Países Bajos avisó el viernes de que la demanda británica plantea aún muchos interrogantes.

Los Estados miembro son conscientes de que si imponen condiciones muy estrictas a May el próximo miércoles, corren el riesgo de que Westminster vuelva a tumbar el plan para desbloquear la situación, pero también buscan cómo garantizar que cumplirá con lo prometido e, incluso, que Londres no bloqueará los consensos en la UE como táctica negociadora mientras siga siendo país miembro, según avisan fuentes europeas.

May solo tiene el aval parlamentario para una prórroga corta, por lo que cualquier opción que alargue el calendario implica que la primera ministra tendrá apenas 48 horas -hasta el día 12, nueva fecha para el Brexit-- para someter ese acuerdo al voto de la Cámara de los Comunes y conseguir la aprobación para esa prórroga extensa.

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