BEIT HANUN, 9 Nov. (EUROPA PRESS) -
Decenas de miles de palestinos se congregaron hoy en la localidad de Beit Hanun, en el norte de la franja de Gaza, para asistir a los funerales de los 18 civiles, en su mayoría mujeres y niños, que murieron en un ataque de la artillería israelí.
Entre algunos gritos de "Dios es más grande que Israel y América" junto con algunos disparos al aire, los cuerpos de las víctimas fueron trasladados en camillas desde las ambulancias que les trasladaron hasta sus casas, antes de los funerales.
El cementerio en construcción de Beit Hanun será el lugar en el que se enterrará a las 18 víctimas ya que no había ningún otro cementerio con capacidad para enterrarlas a todas juntas. Todas las víctimas eran miembros de una misma familia y dormían cuando los proyectiles de la artillería israelí impactaron en su casa.
El cortejo fúnebre partió de dos puntos distintos, ya que ninguno de los hospitales de la localidad tenía capacidad suficiente en su morgue para acoger tantos cadáveres. Por ello, trece ambulancias partieron del hospital Kamal Adwan, en Beit Lahiya, y otras cinco del hospital Shifa de Gaza.
Los convoyes se reunieron a la entrada de Beit Hanun para entrar juntos, mientras sonaban las sirenas y la gente congregada a ambos lados de la carretera gritaba "Dios es grande" y "Dios queremos venganza".
La muerte de 18 civiles palestinos ayer es el mayor balance de víctimas en un único incidente desde que comenzó la actual Intifada en septiembre de 2000, mientras que el mayor balance de israelíes muertos es de 29, en un atentado suicida en la Pascua en marzo de 2002.