Archivo - El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, durante una rueda de prensa en Jerusalén en agosto de 2025 (archivo) - Haim Zach/GPO/dpa - Archivo
MADRID 2 Feb. (EUROPA PRESS) -
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha afirmado este lunes que el país "no es una democracia perfecta" pero ha hecho hincapié en que sí hace frente a "grandes desafíos" a los que ningún otra nación ha de enfrentarse, tal y como ha defendido.
En un discurso ante el Parlamento, el mandatario ha recalcado que "con los enemigos a las puertas" de Israel, "la democracia protege su resiliencia y su estabilidad". En este sentido, ha pedido a los diputados reducir la tensión en la Cámara, al tiempo que ha expresado que prefiere un Parlamento "ronco" a uno "en el que los diputados no puedan hablar".
"Acallar las voces de las autoridades o de la opinión pública a través de los medios de comunicación supondría el final de la democracia. La gente debe decidir. ¿Y cómo se decide? Con elecciones", ha apuntado, según informaciones recogidas por el diario 'The Times of Israel'.
Además, ha dicho estar tratando de alcanzar "compromisos" que deriven en un "equilibrio de poder entre las diferentes ramas del Gobierno". Sin embargo, su Ejecutivo lleva años inmerso en una polémica reforma judicial que ha provocado numerosas protestas y cuyo objetivo, según los detractores, es debilitar el poder judicial para favorecer al primer ministro y su círculo cercano.
Para la oposición, esto supondría un peligro para la democracia a pesar de que Netanyahu insiste en que "hay un Gobierno electo, y cada rama tiene su propio papel". "Todos necesitan de un engranaje que les conecte con las otras ramas", ha apuntado. "Hay gente que considera que lo más peligroso para una democracia es la democracia", ha añadido.