Las ONG aplauden la inciativa pero algunas cuestionan su volatilidad al entender que está basada en motivos electoralistas
BANGKOK, 26 Oct. (Fundación Thomson Reuters/EP) -
Más de cuatro millones de habitantes de las zonas más deprimidas de la megápolis india de Nueva Delhi se convertirán en propietarios legales de una vivienda en el momento en que resulte aprobada, como todo parece indicar, la normativa presentada esta semana para legalizar casi 2.000 poblados chabolistas de la capital, a "coste mínimo" para sus residentes.
El proyecto de ley hace especial hincapié en que los futuros inquilinos legales de estos 1.797 'slums' no tengan que pagar más de lo que necesitan para ahorrar así el dinero o los avales necesarios para comprar y vender propiedades y recibir préstamos, todo ello en lo que supone la culminación de diez años de preparativos para redactar el texto final de la normativa.
Este proceso se acelerará a mediados de noviembre, cuando comenzará el cartografiado exacto de las viviendas, coincidiendo con la aprobación final en el Parlamento indio de una ley que "transformará las vidas de más de cuatro millones de ciudadanos de Nueva Delhi que llegaron aquí en busca de un futuro y han acabado viviendo en la indigencia", ha asegurado el ministro de Vivienda, Hardeep Singh Puri.
"Queremos hacer dos cosas: legitimar su propiedad y animarlos a que inviertan en estructuras seguras, lo que mejoraría sustancialmente sus condiciones de vida", declaró el ministro en rueda de prensa celebrada esta semana.
EL PESO DE LAS URNAS
Sin embargo, grupos de activistas han querido señalar que esta bienvenida premura se debe a motivos electoralistas, dada la proximidad de los comicios municipales de 2020, cuyos resultados podrían afectar sensiblemente al futuro de esta ley si existe algún cambio en el Gobierno de la ciudad.
La mayoría de los habitantes de estas barriadas proceden de poblaciones rurales y migrantes extranjeros en busca de oportunidades laborales pero son incapaces de pagar los precios de las zonas desarrolladas de la capital, donde viven 18 millones de personas.
A pesar de los esfuerzos de las autoridades para habilitar alcantarillados y comunicaciones, sus condiciones de vida son infrahumanas; expuestos como están a los desalojos, a los incendios y a las enfermedades por la polución que se concentra en estas barriadas.
Según la Agencia Central de Control de la Contaminación, la concentración de partículas tóxicas en el aire de Delhi (PM 2.5) es de 440, doce veces más que las 35 que recomienda el Gobierno estadounidense. En algunas partes de la capital india han llegado a alcanzar las 500. A ello se suma la previsión de que los acuíferos de la ciudad, la principal fuente de acceso al agua de los suburbios, quedarán vacíos en 2020.
UN PLAN DE SUBSISTENCIA
A cambio de la presentación de la documentación básica y el pago de una cantidad "simbólica" a todas luces, los residentes de las chabolas recibirán un título de propiedad con la referencia castastral adjunta. Durante los próximos meses, se les informará del distrito al que pertenecerán y los futuros planes de desarrollo infraestructural con el objetivo de que se hagan una idea del valor de su vivienda en el caso de que decidan traspasarla.
Todas estas medidas "allanarán el camino para una planificación urbana moderna, con espacios urbanos modernos, con entretenimientos modernos que se levantarán donde antes solo había miseria", según hizo saber el ministro de Vivienda antes de reiterar que las tareas comenzarán "inmediatamente".
CON EL INCENTIVO DE LAS URNAS
El Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos, Habitat, estima que más de 1.000 millones de personas de todo el mundo viven "en barriadas y otros asentamientos informales" mientras que, para 2030, se espera que 3.000 millones de seres humanos se queden sin acceso a una vivenda "adecuada y asequible".
Si bien los partidos políticos de Nueva Delhi parecen haber asumido esta realidad al convertir la legalización del chabolismo en una de sus prioridades de campaña, algunas ONG como la Red de Derechos para la Vivienda y la Tierra exigen que esta iniciativa trascienda su carácter electoralista.
"Desde luego que la aplaudimos y desde luego que hace falta, pero son tantas y tantas las veces que los políticos han anunciado que iban a regularizar lo que hasta ahora describían como 'colonias no autorizadas', que ahora no sabemos qué pensar", ha lamentado su director ejecutivo, Shivani Chaudhry.
Las autoridades de Nueva Delhi han argumentado que se trata de un proyecto muy complejo dado que parte de la idea de la inclusión. "No podemos excluir a gente por culpa de censos equivocados, minucias técnicas o falta de poder adquisitivo", ha explicado la ministra jefe del Gobierno federal de Delhi, Arvind Kejriwal.
"Por todo ello, nos hemos asegurado de empezar consolidando el acceso universal a los servicios básicos y al alojamiento adecuado, así como a la protección contra la demolición y el desalojo", ha concluido.