SEUL, 27 Mar. (Reuters/EP) -
La Casa Blanca informó el lunes de que el presidente Barack Obama intentará aliviar las tensas relaciones con Pakistán cuando se reúna con el primer ministro paquistaní, Yusuf Raza Gilani, al término de una cumbre de seguridad nuclear en Seúl.
El encuentro de este martes será el contacto de mayor nivel entre ambos países desde que los comandos estadounidenses mataron al líder de Al Qaeda, Usama bin Laden, en una ciudad paquistaní en mayo del año pasado, en una redada que Pakistán consideró como una violación de su soberanía.
Las relaciones cayeron a un nivel más bajo en noviembre, cuando aviones de la OTAN en Afganistán atacaron por error dos puestos fronterizos de Pakistán y mataron a 24 soldados.
"Obviamente ha sido un período muy turbulento en las relaciones de Estados Unidos y Pakistán a lo largo de los últimos meses", ha dicho este lunes a los periodistas el viceasesor de seguridad nacional de Estados Unidos, Ben Rhodes. "Tendremos que abordar el estado de la relación", ha añadido.
Además, Rhodes ha afirmado que Obama le garantizaría a Gilani su continuo interés en la cooperación contra el terrorismo, y que comparten el deseo de Pakistán de trabajar por la estabilización del vecino Afganistán.
También ha indicado que el líder paquistaní abordaría una propuesta del Parlamento que contempla recomendaciones sobre cómo proceder en las relaciones con Washington.
La cooperación de Pakistán es considerada crucial para los esfuerzos estadounidenses de estabilizar Afganistán antes de que la mayor parte de las tropas de combate extranjeras abandonen este territorio a finales de 2014. Pakistán tiene fuertes vínculos tradicionales con los talibán afganos y otros grupos milicianos.
Por otro lado, el pasado sábado, un oficial militar de Estados Unidos dijo que no había planes para sancionar a las fuerzas estadounidenses por el mortal ataque transfronterizo del 26 de noviembre, que ocasionó una crisis en las relaciones.
Una investigación militar de Washington el año pasado ya había exonerado a las tropas estadounidenses que operan en Afganistán por uso inadecuado de la fuerza contra las tropas paquistaníes, aun cuando los militares estadounidenses reconocieron parte de la culpa en el incidente.
En respuesta al suceso, Pakistán cerró las líneas terrestres de suministro a la misión de la OTAN en Afganistán, liderada por Estados Unidos, un asunto que Obama probablemente aborde en las conversaciones de este martes.
BIN LADEN
Algunos legisladores estadounidenses fueron muy escépticos cuando Pakistán negó tener conocimiento de que Bin Laden había estado escondido cerca de Islamabad antes de que las fuerzas especiales de Estados Unidos lo persiguieran y asesinaran. Washington ha proporcionado alrededor de 20.000 millones de dólares (15.013 millones de euros) en ayuda a Pakistán en la última década.
A pesar de ello, Rhodes ha dicho: "Cuando retrocedemos, hemos seguido haciendo progresos significativos en contra de nuestro interés principal con respecto a Pakistán, que es poner a Al Qaeda en el camino hacia la derrota; ese sigue siendo nuestro objetivo".
Ha añadido que Obama también discutiría los planes de Gilani para conducir a una transición segura en Afganistán y el apoyo de Estados Unidos a un proceso de reconciliación dirigido por los afganos.
Asimismo, Rhodes rápidamente ha restado importancia a la advertencia lanzada el lunes por el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, sobre la creciente inestabilidad en las relaciones de Occidente y Pakistán. "No estoy seguro de que tenga alguna idea concreta sobre la relación de la OTAN con Pakistán", ha indicado.
Ha señalado que la OTAN ha tenido una relación con Pakistán desde el comienzo de la guerra de Afganistán porque tienen el interés común de evitar la existencia de grupos extremistas violentos dentro de sus fronteras, además de la búsqueda de la estabilidad en Afganistán.
Sin embargo, no está claro si la agenda de Obama y Gilani incluirá la preocupación de Estados Unidos sobre la seguridad de los materiales nucleares de Pakistán, que se considera un área de alto riesgo debido a las amenazas de seguridad interna de las milicias.