Archivo - Mujeres y niños en un pozo de agua en un campamento de desplazados de la ONU en la capital de Sudán del Sur, Yuba - UNICEF/UN0263300/RICH / SEBASTIAN RICH - Archivo
MADRID 25 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha alertado este miércoles de que los recortes a las ayudas han provocado un agujero de unos 29 millones de dólares (24,5 millones de euros) destinados a la respuesta humanitaria en Sudán del Sur, donde esta situación pone en peligro a unos 2 millones de desplazados en un país en el que alrededor de 10 millones de personas necesitan ayuda humanitaria.
"A medida que las necesidades humanitarias siguen sobrepasando los recursos disponibles, las vidas de 1,9 millones de personas desplazadas en todo el país se encuentran en peligro", ha indicado la organización en un comunicado en el que ha afirmado que el país sigue siendo "uno de lose más afectados por el desplazamiento".
En este sentido, la subdirectora general de operaciones de la OIM, Ugochi Daniels, ha afirmado que Sudán del Sur "hace frente a una carga extraordinaria, con recortes de financiación que hacen peligrar el proceso hacia soluciones duraderas para millones de personas".
Daniels, que ha visitado recientemente el país africano, ha aclarado que en todo el territorio "familias y comunidades de acogida están tratando de reconstruir sus vidas, si bien el los esfuerzos son grandes". "Sin un apoyo consistente y un avance hacia la paz, estas comunidades pueden hacer frente a una renovada inestabilidad y a un incremento del desplazamiento de sus poblaciones", ha añadido.
Sudán del Sur sigue haciendo frente a la llegada de personas que huyen del conflicto en Sudán, mientras cuenta con sus propios desplazados internos debido a años de conflicto, inundaciones e inestabilidad. Al mismo tiempo, la escasez de fondos limita la prestación de servicios y ralentiza el progreso hacia una recuperación a largo plazo, advierte la organización.
Desde abril de 2023, más de 1,3 millones de personas han cruzado a Sudán del Sur; el 67 por ciento de ellas son sursudaneses que regresaron de Sudán, lo que "ejerce una enorme presión sobre las comunidades fronterizas, los servicios saturados y la frágil infraestructura", ha denunciado la OIM, que ha señalado que la crisis "se acerca a su tercer año".
"En Renk (norte), uno de los principales puntos de entrada para quienes huyen de Sudán, las necesidades humanitarias siguen siendo acuciantes a medida que las llegadas continúan a gran escala. La asistencia de emergencia, los controles sanitarios, el apoyo a la protección y el transporte posterior siguen siendo cruciales para estabilizar a los recién llegados y aliviar la carga de las comunidades de acogida, que ya se enfrentan a recursos limitados", ha aseverado.