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MADRID, 28 May. (EUROPA PRESS) -
La ONU se verá obligada a reducir aún más las raciones de ayuda alimentarias que reparte a los afectados por el conflicto en República Centroafricana, un país donde una de cada cuatro personas se encuentra desplazada por la violencia que estalló a finales de 2013 y que en las últimas semanas se ha intensificado.
La encargada de dar la voz de alarma a los donantes ha sido la coordinadora humanitaria de la ONU en el país africano, Najat Rochdi, en un encuentro con los estados miembros en la sede de la ONU en Ginebra, en la que ha puesto el acento en que la violencia está llegando a zonas hasta ahora estables y donde se estaba comenzando a recuperar la normalidad, principalmente en el centro y el norte.
La ONU solicitó para este año 515,6 millones para cubrir las necesidades de 1,9 millones de centroafricanos, "que dependen de la ayuda humanitaria para sobrevivir", pero hasta el momento solo se han recibido el 13 por ciento de los fondos, ha incidido la coordinadora de la ONU, apelando "más que nunca" a la "atención y generosidad" de los donantes.
Rochdi ha explicado que con los fondos de que se disponen no se puede garantizar una ayuda de "en calidad y cantidad suficientes", de ahí el que en algunos casos se haya tenido que reducir un tercio las raciones alimentarias que se reparten y que cubren periodos cada vez más cortos.
"Si no conseguimos movilizar los recursos necesarios, la asistencia se verá reducida y no conseguirá seguir salvando vidas", ha alertado, poniendo el acento en que "generaciones enteras verían su futuro arruinados después de años sin acceso a la educación". Además, ha añadido, "miles de niños seguirían muriendo en sus primeros 5 años de vida y otra generación de centroafricanos sería sacrificada".
Rochdi ha agradecido a los donantes los fondos que se han recibido este año y que han permitido atender las crisis desatadas en Paoua, Bangassou y más recientemente Bangui, "que han vuelto a convertirse en focos de tensión con inmensas consecuencias humanitarias". "Sin embargo, debemos ir más allá rápido porque millones de vidas dependen de ello", ha insistido, según un comunicado publicado por la ONU.
República Centroafricana tiene unos 4,6 millones de habitantes, de los que 670.000 se encuentran desplazados en el interior del país, una cifra récord desde que estalló la crisis, mientras que otros 582.000 han buscado refugio en los países vecinos. La mitad de la población se enfrenta a inseguridad alimentaria y el 70 por ciento de las familias no tiene acceso a agua potable.