Archivo - El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, durante una rueda de prensa en Nueva York en octubre de 2024 (archivo) - Europa Press/Contacto/Lev Radin - Archivo
MADRID, 26 Feb. (EUROPA PRESS) -
Naciones Unidas ha denunciado este jueves que los asesinatos de civiles en Sudán alcanzaron en 2025 cifras que suponen más del doble de las registradas durante el año anterior, en medio de la intensificación del conflicto desatado en abril de 2023 entre el Ejército y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), que han sumido al país africano en una grave crisis humanitaria.
"Casi tres años de brutal conflicto han convertido prácticamente a Sudán en una tierra de desesperación", ha dicho el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk, que ha afirmado que su oficina documentó en 2025 "un aumento de más del doble de los asesinatos, respecto al año anterior". "Miles más están desaparecidos o no están identificados", ha señalado.
"El informe que presento hoy es un capítulo más en la crónica de la crueldad", ha manifestado ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, antes de destacar que el documento "describe patrones claros y persistentes de violencia contra la población civil, incluyendo asesinatos, violaciones y torturas".
Así, ha resaltado que "a medida que se intensifican los combates, las violaciones del Derecho Internacional por parte de todas las partes en el conflicto han aumentado, mientras que la rendición de cuentas es prácticamente inexistente", antes de recalcar que tanto las RSF como las Fuerzas Armadas han usado "armas explosivas" contra "zonas densamente pobladas".
"Las partes han atacado escuelas, hospitales, mercados y lugares religiosos, en violación flagrante del Derecho Internacional Humanitario", ha explicado Turk, quien ha remarcado que "el incremento en el uso de drones avanzados de largo alcanza se ha expandido para causar daño a civiles en zonas alejadas de las líneas de frente que anteriormente estaban en paz".
En este sentido, ha argumentado que "las partes, principalmente las RSF, han usado drones en repetidas ocasiones para atacar infraestructura crítica, incluidas centrales eléctricas, presas y depósitos de combustible", lo que ha tenido "un impacto enorme sobre los civiles".
Turk ha denunciado además los casos de violencia sexual en el marco del conflicto y ha subrayado que estos crímenes están siendo usados "para aterrorizar a las comunidades". "En 2025, identificamos más de 500 víctimas de violencia sexual, incluidas violaciones, violaciones en grupo, torturas sexuales y esclavitud, en ocasiones con resultado de muerte", ha especificado.
"También hemos documentado un drástico aumento de las ejecuciones sumarias de civiles, a menudo acusados ??de colaborar con la otra parte en conflicto", ha puntualizado, antes de hacer hincapié en que "las detenciones arbitrarias a gran escala son otra herramienta de intimidación utilizada por ambas partes y sus milicias aliadas".
De esta forma, ha argüido que en los territorios bajo control de las autoridades se registraron arrestos y condenas de civiles "sin el debido proceso ni un juicio justo", incluidas condenas a muerte o cadena perpetua, mientras que "en las zonas controladas por las RSF no funciona un sistema de justicia formal".
El jefe de Derechos Humanos de la ONU ha reseñado que su oficina pudo documentar "picos especialmente marcados de violencia en represalia contra civiles cuando el control de una zona cambió de manos", incluida una "matanza que dejó miles de muertos" después de que las RSF tomaran en octubre El Fasher, capital de Darfur Norte, y los campamentos de desplazados de los alrededores.
Por ello, ha alertado de que estos casos "equivalen a crímenes de guerra y posibles crímenes contra la humanidad", con casos de "asesinatos, violaciones, secuestros y torturas, también en las rutas de escape, con cuerpos apilados en los arcenes".
"Advertí muchas veces de los riesgos en El Fasher, pero no se evitó la matanza. Mientras el epicentro de la guerra gira a la región de Kordofán, me preocupa mucho que estos crímenes puedan repetirse, ya que hay patrones de brutalidad atroz y implacable", ha destacado Turk.
CRITICA A LOS QUE SE BENEFICIAN DE ESTA "LOCURA"
Durante su discurso, Turk ha sostenido que la guerra "está golpeando más duro a los que menos pueden soportarla". "La situación de las personas con discapacidad es desgarradora, y su número aumenta con cada ataque. Se ven obligadas a huir sin apoyo ni acceso a alimentos, atención médica ni alojamiento, y a menudo sufren acoso", ha lamentado.
"Los ataques selectivos contra personal sanitario y humanitario, convoyes humanitarios y suministros alimentarios, todos ellos protegidos por el Derecho Internacional, están truncando los últimos recursos vitales y agravando una de las crisis humanitarias más graves del mundo", ha manifestado, antes de recordar que "trece millones de niños no asisten a las aulas, ya que las escuelas son bombardeadas, convertidas para uso militar o cerradas".
"Me preocupa profundamente la creciente militarización de la sociedad, incluido el reclutamiento de niños y jóvenes para participar en hostilidades. Este es una lacra que debe cesar", ha destacado, antes de apuntar que "el discurso de odio y la retórica deshumanizante están desgarrando las entrañas de comunidades ya fragmentadas".
En este sentido, Turk ha remarcado que "no puede más que preguntarse cómo los que se benefician de esta locura, dentro y fuera del país, pueden dormir por la noche". "Si gran parte de la comunidad internacional continúa actuando como un espectador pasivo, entonces algo está fundamentalmente mal con nuestra brújula moral colectiva", ha indicado.
APLICAR EL EMBARGO DE ARMAS
"Pido a todas las partes en conflicto a que prioricen a su pueblo y a su país. Todos los ataques contra civiles e infraestructuras civiles deben cesar de inmediato", ha reiterado, al tiempo que ha incidido en que "los Estados deben presionar a las partes para que cumplan con sus obligaciones en virtud del Derecho Internacional, protejan a los civiles y garanticen la entrega sin trabas de la ayuda humanitaria".
De esta forma, ha solicitado que se aplique el embargo de armas y se impida el suministro de armas a Sudán". "Esta es una guerra de alta tecnología apoyada por patrocinadores extranjeros. Debemos revertir esta situación: permitir la entrada de ayuda y mantener las armas fuera", ha argumentado.
La guerra nunca es un caos total; sigue su propia lógica: la lógica del lucro para quienes la libran y para quienes se benefician de ella en una lucha indirecta por los recursos. Lo que estamos viendo es el agravio de muchos, impulsado por la codicia de unos pocos", ha denunciado Turk, quien ha apuntado a la necesidad de "una mayor presión diplomática" para lograr "una tregua humanitaria que conduzca a un alto el fuego permanente".
La guerra civil en Sudán estalló a causa de las fuertes discrepancias en torno al proceso de integración del grupo paramilitar RSF en el seno del Ejército, situación que provocó el descarrilamiento de la transición abierta tras el derrocamiento en 2019 del régimen de Omar Hasán al Bashir, ya dañado tras la asonada que derribó en 2021 al entonces primer ministro, Abdalá Hamdok.
El conflicto, marcado por la intervención de varios países en apoyo a las partes en guerra, ha sumido al país en una de las mayores crisis humanitarias a nivel mundial, con millones de desplazados y refugiados y ante la alarma internacional por la propagación de enfermedades y los daños sufridos por infraestructuras críticas, que impiden atender a cientos de miles de damnificados.