JERUSALEN 5 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Centro para la Defensa del Individuo presentó hoy una queja ante el Tribunal Superior de Justicia israelí denunciando que los 8.700 presos palestinos en cárceles israelíes se han visto privados de visitas familiares desde el secuestro del soldado israelí el pasado 25 de junio, según informa el diario 'Yediot Aharonot' en su edición electrónica.
La ONG presentó hoy esta denuncia contra el Servicio Penitenciario Israelí (IPS) y el cuartel general del Ejército israelí en Cisjordania, según el diario, que precisó que responsables del IPS c confirmaron que las familias tienen prohibido visitar a los presos pero no así sus abogados, que han podido ver a sus clientes.
La denuncia afirma que los palestinos de Cisjordania, la franja de Gaza y Jerusalén Este no pueden visitar a los miles de palestinos detenidos en instalaciones del Shin Bet (el servicio de seguridad interior israelí), en cárceles y en la prisión del campamento de Ofer. De acuerdo con los abogados de los demandantes, "este es un revés duro y desproporcionado contra las familias y sus miembros encarcelados".
De acuerdo con la denuncia, en el pasado, cuando se imponía el cierre de los territorios palestinos, las visitas familiares se cancelaban también. Sin embargo, según una carta del vicefiscal general israelí del 26 de octubre de 2004 afirma que en el caso de que se cierren los territorios debe autorizarse nuevamente las visitas en un plazo de 72 horas tras el cierre.