Archivo - El vice primer ministro y responsable de Exteriores de Pakistán, Mohamad Ishaq Dar - Europa Press/Contacto/Artyom Geodakyan - Archivo
MADRID 23 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Pakistán ha reiterado que el país está comprometido a "erradicar" la amenaza terrorista que representa el grupo Tehrik e Taliban Pakistan (TTP) pocas horas antes de que finalice la tregua con motivo del Eid al Fitr, que marca el fin del mes del Ramadán.
"Pakistán está decidido a acabar con el terrorismo. En Afganistán, las acciones contra el TTP buscan lograr este objetivo", ha expresado el vice primer ministro y responsable de Exteriores de Pakistán, Mohamad Ishaq Dar, con motivo del día de Pakistán en un mensaje en vídeo difundido por redes sociales.
Por su parte, el primer ministro, Shehbaz Sharif, ha indicado que las acciones militares en el país vecino son un "símbolo" de la determinación nacional contra el terrorismo. "No permitiremos que nada atente contra la paz y la seguridad de nuestro país", ha sentenciado durante un acto oficial, según medios paquistaníes.
Las autoridades anunciaron una pausa "temporal" el pasado miércoles que dejará de estar en vigor durante la medianoche de este lunes, advirtiendo de que ante cualquier ataque fronterizo, incidente con drones o atentado "terrorista" contra territorio paquistaní por parte de Kabul, la operación se reanudaría "de inmediato con renovada intensidad".
El portavoz adjunto de las autoridades 'de facto' afganas denunció en la víspera la muerte de un civil a causa de un proyectil lanzado por el Ejército paquistaní en el distrito de Nari, ubicado en la provincia de Kunar.
El incidente se produjo después de que el Estado Mayor de los talibán, Fasihudin Fitrat, denunciara casos aislados de violaciones del alto el fuego por parte del Ejército paquistaní a lo largo de la línea Durand que separa a ambos países.
La "tregua" provisional supuso un intento de aliviar un largo conflicto que terminó de explotar en octubre del año pasado, cuando Pakistán comenzó un ataque a gran escala contra los talibán paquistaníes tanto en la frontera como en zonas urbanas del país, la capital, Kabul, incluida, tras llevar años acusando a los correligionarios afganos de otorgar protección al grupo.
El alto el fuego acabó declarado tras uno de los incidentes más sangrientos del conflicto: un bombardeo ejecutado el pasado lunes por el Ejército paquistaní, según los talibán, contra el Hospital de Tratamiento de Adicciones Omid, que dejó al menos 400 muertos y otros 250 heridos.