Pezeshkian describe las protestas como "una respuesta vengativa" de EEUU e Israel tras su "derrota" en junio de 2025

Recalca que las últimas semanas suponen "una prueba difícil" que causó "un profundo sufrimiento"

Una ONG con sede en EEUU eleva a más de 5.000 los muertos y a cerca de 7.400 los heridos en las movilizaciones

El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, durante un acto en la capital, Teherán (archivo)
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, durante un acto en la capital, Teherán (archivo) - Iranian Presidency / Zuma Press / ContactoPhoto
Europa Press Internacional
Actualizado: viernes, 23 enero 2026 12:35

Recalca que las últimas semanas suponen "una prueba difícil" que causó "un profundo sufrimiento"

Una ONG con sede en EEUU eleva a más de 5.000 los muertos y a cerca de 7.400 los heridos en las movilizaciones

MADRID, 23 Ene. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha reconocido que las últimas semanas han sido "una prueba difícil" que ha causado "un profundo sufrimiento", en referencia a las últimas movilizaciones antigubernamentales, que ha achacado a "una respuesta vengativa de los enemigos de la nación iraní" tras su "derrota" en el conflicto desatado por la ofensiva lanzada por Israel en junio de 2025, a la que posteriormente se sumó Estados Unidos.

"Estos amargos acontecimientos han sido más dolorosos e inaceptables para mí, como vuestro presidente", ha dicho en un mensaje a la nación iraní, un texto en el que sostiene que "la conspiración de los que desean el mal a Irán convirtió una protesta legítima en una batalla sangrienta y violenta que ha dejado cerca de 3.000 muertos y heridas físicas y mentales a varios miles más".

Así, ha manifestado que "las mismas sucias manos manchadas de sangre por el asesinato de más de mil mujeres y hombres, jóvenes y niños, científicos y generales, durante la guerra de doce días (en junio de 2025), han actuado de nuevo y, con ayuda de mercenarios, han convertido unas protestas que son un derecho natural en una sociedad dinámica y vibrante en una ira impía en la que cientos de mezquitas, escuelas y espacios públicos quedaron reducidos a cenizas".

"El martirio de cerca de 2.500 civiles y miembros de las fuerzas de seguridad durante unos pocos días de caos e inseguridad fue un evento venenoso y una experiencia muy difícil para nuestro querido Irán", ha señalado Pezeshkian, quien ha insistido en que se ha tratado de "una conspiración estadounidense-sionista como venganza cobarde por su derrota en la guerra de doce días".

Por ello, ha expresado sus condolencias a los familiares de los muertos y los heridos y ha anunciado la creación de varios grupos de trabajo que estarán encargados de "investigar cuidadosamente las causas y factores que derivaron en estos incidentes para identificar y erradicar las raíces de esta violencia".

"La protesta es un derecho natural de los ciudadanos y el Gobierno se considera obligado a escuchar la voz del pueblo", ha apuntado, al tiempo que ha reclamado que "se tenga el máximo cuidado" en las investigaciones para que "a través de la justicia y la compasión, se separe a los manifestantes e incluso a los que fueron engañados de aquellos cuyas manos están manchadas con la sangre de personas inocentes".

Por último, ha remarcado que las autoridades "se consideran responsables frente a los afectados por estos amargos incidentes, por lo que entregarán asistencia (...) para compensar por las pérdidas, dentro de lo posible". "Reparar las debilidades y aprender de experiencias amargas allanará el camino para el futuro", ha puntualizado.

"La gran nación iraní forjará un futuro brillante y estable bajo la guía del líder supremo (el ayatolá Alí Jamenei), bajo la sombra de su unidad y cohesión y la solidaridad de los tres poderes (del Estado)", ha zanjado Pezeshkian en su mensaje, publicado en su totalidad a través de la página web de la Presidencia de Irán.

BALANCE DE VÍCTIMAS

Por su parte, una organización no gubernamental con sede en Estados Unidos ha elevado a más de 5.000 los muertos por la represión de las protestas, después de que las autoridades indicaran en un primer balance publicado esta semana que más de 3.000 personas habían fallecido en el marco de las movilizaciones.

Human Rights Activists in Iran ha señalado en un comunicado que, según sus datos, 5.002 personas han muerto durante las protestas por la crisis económica y el empeoramiento de la calidad de vida, antes de recalcar que otros 9.787 casos están siendo aún investigados.

Así, ha detallado que entre los muertos hay 4.714 manifestantes, incluidos 42 menores de edad, así como 207 miembros de las fuerzas de seguridad y 39 civiles que no estaban participando en las movilizaciones.

Además, ha apuntado que otras 7.391 personas han resultado heridas, mientras que 26.852 han sido detenidas, incluida la emisión de 192 "confesiones forzadas" por parte de personas arrestadas por las fuerzas de seguridad, en el marco de un bloqueo de Internet que se extiende ya desde hace casi dos semanas.

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