Actualizado 12/07/2020 7:21:45 +00:00 CET

Los polacos deciden en las elecciones presidenciales de este domingo su futura relación con Europa

Elecciones en Polonia
Elecciones en Polonia - Krzysztof Kaniewski/ZUMA Wire/dp / DPA

VARSOVIA, 12 Jul. (DPA/EP) -

Los polacos eligen este domingo al que será su presidente durante los próximos cinco años en unas elecciones que enfrentan al actual mandatario, Andrzej Duda, respaldado por el conservador Ley y Justicia, contra el alcade de la capital, Varsovia, Rafal Trzaskowski, por partido centrista Plataforma Cívica, en un choque de visiones sobre el futuro del país y la Unión Europea.

La división popular reinante en estos comicios de incierto resultado pudo observarse en el debate del pasado lunes, un extraño espectáculo formado por dos programas de TV, cada uno protagonizado por un candidato, al lado de un podio vacío en representación de su oponente.

Duda se posiciona como un conservador, defensor de los valores familiares, contra el estilo "liberal", representado en los derechos de la comunidad LGTB, que considera "ajeno a la cultura polaca".

Su programa está articulado además en un aumento del gasto social y de la inversión pública, y ha avisado de que una victoria de Trzaskowski implicaría el enfrentamiento directo entre el nuevo presidente y el actual Gobierno conservador, lo que dificultaría todavía más el desarrollo del país.

Los seguidores del alcalde de Varsovia, por contra, temen que una victoria de Duda significaría el hundimiento del país en el autoritarismo, el debilitamiento de las libertades civiles y el alejamiento definitivo de la Unión Europea. Las esperanzas que han depositado en Trazskowski están cimentadas sobre todo en la capacidad que tendría el nuevo presidente de paralizar las reformas conservadoras de Ley y Justicia,que carece de la mayoría de tres quintas partes del Parlamento, necesarias para anular el veto presidencial.

No obstante, el experto político Antoni Dudek confirma que la victoria del alcalde de Varsovia implicaría el colapso de la política nacional polaca. "Nuestro sistema político no permite un gobierno eficiente si el presidente no está de su parte", explica, antes de pronosticar que el triunfo de Trzaskowski podría desembocar en la parálisis y, finalmente, en legislativas anticipadas.

Según las encuestas,ambos están en situación de empate técnico aunque Duda se mantiene en cabeza por un margen muy estrecho.

DUDA, EL CANDIDATO CONTINUISTA

Duda se presenta como garante de los cambios introducidos en Polonia en los últimos cinco años por el partido gobernante nacional conservador,incluidas las iniciativas de gasto social, el aumento del salario mínimo y el mantenimiento de una edad de jubilación más baja.

Criado en un hogar católico conservador, Duda afirma ser un protector de los valores familiares, expresando fuertemente su oposición a las demandas de la comunidad de lesbianas, gays, bisexuales y transgénero (LGBT), como las uniones civiles para parejas del mismo sexo. Al final de la campaña, propuso que la prohibición de la adopción por parte de parejas del mismo sexo sea consagrada en la constitución.

Su carrera política ha estado estrechamente vinculada a los gemelos Kaczynski, el difunto presidente, Lech Kaczynski, y su hermano Jaroslaw, el líder de PiS.

Como presidente, Duda tuvo que renunciar a su filiación al PiS, pero se mantuvo fiel al partido liderado por Kaczynski con actos clave como su decisión de respaldar la introducción de las controvertidas reformas judiciales del gobierno, vistas por la oposición y la Comisión Europea como un intento de reducir la independencia judicial.

Sin embargo, la fidelidad de Duda no ha sido total. El presidente, por ejemplo, ha vetado un proyecto de ley que habría puesto en peligro la independencia de los gobiernos locales y se ha opuesto a una reforma judicial que habría fortalecido significativamente el papel del ministro de Justicia, su antiguo superior Zbigniew Ziobro.

Según los comentaristas, si gana un segundo mandato, Duda podría ser más independiente del PiS, ya que ya no necesitará el apoyo del partido y podría centrarse en dar forma a su propio legado político.

TRZASKOWSKI, LA ALTERNATIVA

Trzaskowski entró en la carrera nada más aplazar Polonia la votación del 10 de mayo por la pandemia, en sustitución de su compañera Malgorzata Kidawa-Blonska.

El profesor universitario e intérprete tiene, según los analistas todas las cualidades necesarias para postularse a la presidencia: buena apariencia, inteligencia y talento para tratar con los medios.


Habla cinco idiomas extranjeros, incluidos español, italiano y ruso, además de inglés y francés, pero tiene un talón de Aquiles: es percibido como el candidato de las élites urbanas, lo que puede resultar en un castigo de los votantes rurales.

Para remediar esto, Trzaskowski siguió los pasos de la exitosa campaña de Duda en 2015 y recorrió el país, incluidos los pueblos pequeños, las fortalezas de su oponente conservador.

Durante su campaña, Trzaskowski subrayó que sus opositores políticos tenían un buen diagnóstico de los problemas que enfrentan los polacos y elogió las recientes reformas de bienestar. Sin embargo, también criticó al gobierno por lo que él considera retórica de división, eliminando la independencia del poder judicial y el amiguismo.

En política exterior, le gustaría restablecer el diálogo regular en forma del Triángulo de Weimar con Francia y Alemania. De hecho, su primer viaje al extranjero sería a Bruselas, para remediar la tensa relación con la Unión Europea.

En el pasado, ha expresado su apoyo al matrimonio entre personas del mismo sexo, aunque en la campaña se limitó a apoyar las uniones civiles para parejas del mismo sexo y expresó su oposición a permitir que las parejas del mismo sexo adopten niños. Como alcalde de Varsovia, firmó lo que se conoce como la carta LGBT +, prometiendo el progreso de los derechos de la comunidad lésbica, gay, bisexual y transgénero en la capital.

Su plataforma de campaña también incluye un enfoque especial en los derechos de las mujeres, como la liquidación de la brecha salarial de género o mejorar el acceso a la atención médica. A diferencia de la actual Primera Dama, la esposa de Trzaskowski, Malgorzata, ha sido una participante activa de la campaña de su esposo.

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