TÚNEZ, 18 Ene. (Reuters/EP) -
La Policía tunecina dispersó con bombas lacrimógenos a los cientos de manifestantes que se habían reunido en la capital para protestar contra el nuevo Gobierno interino, constituido tras el derrocamiento del ex presidente Zine bin Abidine.
Centenares de opositores y sindicalistas protestaron pacíficamente en el centro de Túnez. "El nuevo Gobierno es una farsa, es un insulto a una revolución que ha causado vidas y sangre", declaró un estudiante, Ahmed al Hayi. Aparte, en varios puntos de la ciudad se han escuchado disparos esporádicos que, en todo caso, han sido mucho menos numerosos que en los días anteriores.
El primer ministro, Mohamed Ghannouchi, anunció la composición de un nuevo Gobierno en el que, junto a varios elementos claves del régimen de Ben Alí, figuran algunos dirigentes de la oposición legal.
Ben Alí abandonó el poder el pasado viernes después de 23 años de dictadura como consecuencia de las movilizaciones de las últimas semanas, que causaron al menos 78 muertos, según los últimos datos oficiales.