LISBOA 21 Dic. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Patricia Ferro) -
La fábrica de Opel de Azambuja, propiedad de General Motors, cuya producción ha sido transferida a la planta aragonesa de Figueruelas, cierra hoy sus puertas y deja 1.100 trabajadores en el paro, aunque con la esperanza de que a comienzos de 2007 el Gobierno portugués alcance un acuerdo con una multinacional alemana que fabrica piezas para coches, que podría absorber entre 300 y 400 empleos, anunció hoy el comité de empresa.
El pasado mes de junio General Motors Portugal anunció que 43 años después de iniciar su actividad, la fábrica de Opel de Azambuja cerraría sus puertas a finales de año y que su producción sería transferida a la planta aragonesa de Figueruelas, que sumará la fabricación del Combo a los modelos Meriva y Corsa.
Después de duras negociaciones, Opel y los 1.100 trabajadores de la fábrica alcanzaron un acuerdo de indemnización, por el que los empleados recibirán dos meses de trabajo por cada año trabajado y 1.700 euros de bonus.
Luis Figueiredo, responsable del comité de empresa, anunció que, la primera o la segunda semana de enero, el ministro de Economía portugués, Manuel Pinho, se iba a reunir con los responsables de una multinacional alemana que fabrica componentes de automóvil, en particular llantas, para estudiar la posibilidad de utilizar estas instalaciones.
El responsable, que no identificó el nombre de la empresa, también indicó que el grupo Banco Espírito Santo (BES) se ha mostrado dispuesto, a través del ayuntamiento de Azambuja, para ayudar a buscar trabajo a los trabajadores.