Prensa/Islam.- El ministro del Interior no excluye que se repitan ataques islámicos contra objetivos italianos

Europa Press Internacional
Actualizado: miércoles, 22 febrero 2006 16:14

ROMA 22 Feb. (de la corresponsal de EUROPA PRESS C. Giles) -

El ministro italiano del Interior, Giuseppe Pisanu, afirmó hoy ante el Parlamento que no excluye que se repitan actos de violencia contra objetivos italianos por parte de extremistas islámicos a raíz de las viñetas satíricas sobre Mahoma y tras los incidentes que se produjeron el viernes en la ciudad libia de Benghazi contra el consulado italiano y en los que murieron 11 personas.

"No podemos excluir la hipótesis de nuevos ataques, aunque sean individuales, sea contra los símbolos y las instituciones de los Estados acusados de ultraje al Islam, sea contra Italia, que en la óptica de la Yihad representa el corazón del occidente 'cruzado' aliado contra Estados Unidos", comentó Pisanu.

Pisanu, que hoy compareció ante las Cámaras junto al ministro de Exteriores, Gianfranco Fini, para explicar el ataque al consulado de Benghazi, añadió que aunque nada induce a "previsiones pesimistas" todos sus organismos han sido avisados.

El ministro recordó que Libia "es un país amigo empeñado con Italia en la lucha contra el terrorismo y un aliado importante en el intento de controlar los canales migratorios" y que durante el episodio de Benghazi, el "Gobierno libio hizo todo lo posible para tutelar a los italianos soportando el precio durísimo de 14 muertos y 54 heridos".

Por otra parte, Fini reconoció hoy que sin las provocaciones del ex ministro Roberto Calderoli --que apareció en público con una camiseta con una de las viñetas daneses-- "difícilmente se habrían elegido objetivos italianos" durante la protesta en la ciudad libia.

Con anterioridad, Fini había sido fuertemente criticado por las autoridades libias por afirmar que detrás de las manifestaciones del viernes en Benghazi había el intento de "desestabilizar el Gobierno del coronel (y líder libio Muamar) Gadafi".

Sobre esto, Fini añadió que la dimisión de Calderoli, que se produjo el sábado a petición del presidente del gobierno, Silvio Berlusconi, "era un acto debido", aunque añadió que "el problema principal no está en las declaraciones del ex ministro italiano, discutibles o no, ni en las viñetas daneses, sino en la oleada de violencia global que ha desencadenado el integrismo islamista".

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