MADRID, 11 Abr. (EUROPA PRESS) -
El primer ministro de Líbano, Nawaf Salam, ha anunciado el aplazamiento de su visita a la sede de Naciones Unidas en Nueva York (Estados Unidos) para abordar 'in situ' la actual crisis de gobierno en el país derivada de dos acontecimientos estrechamente vinculados como son la guerra de Irán y el recrudecimiento de la ofensiva israelí en el sur del país.
"En vista de las actuales condiciones internas, y con el fin de cumplir plenamente con mi deber de preservar la seguridad de los libaneses y su unidad, he decidido posponer mi viaje a las Naciones Unidas y a los Estados Unidos, para seguir el trabajo del gobierno desde Beirut", ha indicado Salam.
La situación en Líbano ha vuelto a un punto crítico con la reanudación de los combates entre las milicias del partido chií Hezbolá y los bombardeos israelíes que, solo este pasado miércoles, mataron a más de 300 personas en Líbano mientras las fuerzas de tierra avanzaban en su invasión del sur del país.
Hezbolá se ha negado en redondo a aceptar las propuestas de desarmarse planteadas por el Gobierno libanés y como exige Israel y buena parte de la población está de su parte como ha demostrado una importante concentración que está ocurriendo este sábado en el centro de la capital, Beirut.
Allí, cientos de personas con la emblemática bandera amarilla de Hezbolá han expresado su repulsa ante la postura del Gobierno y las conversaciones previstas para la semana que viene entre delegaciones libanesas e israelíes para intentar resolver la situación. El diario 'L'Orient le Jour' informa de que la marcha ha estado caracterizada también por gritos contra el primer ministro Salam, al que han acusado de ser un "sionista".
Dada la situación, el presidente de Líbano, Joseph Aoun, ha mantenido este sábado una reunión de emergencia con su cúpula de segurdiad mientras que el Ministerio del Interior libanés ha anunciado "medidas para mantener la seguridad y el orden en la ciudad".