Archivo - El jefe de la junta militar y presidente de transición de Malí, Assimi Goita (archivo) - Europa Press/Contacto/Habib Kouyate - Archivo
MADRID, 1 May. (EUROPA PRESS) -
La rama de Al Qaeda en el Sahel, el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), ha hecho un llamamiento a un "frente unido" para derrocar a la junta militar en pie en el país africano desde 2020 de cara a abrir "una transición pacífica e inclusiva", tras la ofensiva coordinada a gran escala lanzada el 25 de abril junto a los separatistas tuareg del Frente para la Liberación del Azawad (FLA).
"El momento de la verdad ha llegado: hace falta evitar que Malí caiga al abismo antes de que sea demasiado tarde", ha manifestado el grupo, que ha pedido "a todos los patriotas sinceros, sin distinción" a "levantarse y unir fuerzas en un frente común".
Así, ha hecho un llamamiento a "los partidos políticos, las Fuerzas Armadas nacionales, las autoridades religiosas, los líderes tradicionales y todos los componentes de la sociedad maliense, para que la palabra de Dios sea lo más elevado y para que Malí recupere su verdadera soberanía y su dignidad".
"Es imperativo poner fin, por todos los medios legítimos, a la dictadura de esta junta terrorista. Sin embargo, advertimos de que hacer caer la junta no es suficiente. Debemos, junto,, evitar un vacío caótico que lance a nuestro país a un derrumbe total", ha manifestado el grupo a través de u comunicado.
"Pedimos una transición pacífica, responsable e inclusiva, cuyo objetivo esencial es poner en marcha un nuevo Malí, con el establecimiento de la 'sharia' como una de las prioridades esenciales", ha puntualizado JNIM, que ha resaltado que "el deber es pesado, pero es colectivo y sagrado". "Malí no puede esperar", ha reseñado.
El grupo yihadista ha ensalzado además "la operación victoriosa para la liberación de la ciudad de Kidal", ahora en manos del FLA, y ha recalcado que los "ataques devastadores" en otros puntos del país, incluida la capital, Bamako, fueron responsabilidad de la rama de Al Qaeda en el Sahel, reivindicando así la autoría de los principales golpes militares a la junta.
La alianza de conveniencia entre JNIM y el FLA ha recibido críticas, por contra, del grupo yihadista Estado Islámico --enfrentado con ambos grupos--, según un editorial en la revista 'Al Naba'. El grupo habría intentado aprovechar la situación para ganar territorios, si bien Bamako asegura que repelió sus ofensivas.
El comunicado de JNIM ha sido publicado días después de que el líder de la junta militar, Assimi Goita, reapareciera en público para asegurar que la situación estaba "bajo control", tras las especulaciones sobre su paradero después de varios días sin hacer declaraciones a raíz de los ataques, que afectaron también a Kati, sede de poder de las autoridades malienses.
Asimismo, llega después de que el país acogiera el jueves el funeral del ministro de Defensa, Sadio Camara, una de las figuras más relevantes de la junta. Camara murió en un atentado con coche bomba perpetrado en su residencia, según confirmaron las autoridades, un ataque que fue obra de JNIM.
El funeral de Camara contó con la presencia de Goita, según ha confirmado el Ejército, en un comunicado en el que afirma que el acto sirvió para "rendir homenaje a un oficial excepcional y un mártir en la lucha por la soberanía de la nación maliense".
NUEVAS OPERACIONES MILITARES
En lo relativo a la situación sobre el terreno, el Ejército maliense ha afirmado que recientemente lanzó nuevos bombardeos contra sospechosos en Kidal, unos ataques que "neutralizaron a numerosos terroristas" y que "destruyeron totalmente sus medios logísticos, especialmente un depósito de combustible".
Asimismo, el grupo paramilitar ruso Africa Corps --antiguo Grupo Wagner--, que respalda a las fuerzas malienses, ha confirmado bombardeos contra "dos campamentos de milicianos" en Folona y Farani, situadas en las regiones de Sikasso y Koulikoro, respectivamente.
Sin embargo, ha reconocido que la situación "sigue siendo difícil", dado que los miembros del JNIM y el FLA "siguen reagrupándose". "Hay un activo trabajo de propaganda en marcha para reducir la moral del Ejército maliense, con una cantidad masiva de noticias falsas en redes sociales sobre un abandono masivo de sus posiciones".
"Unidades del Africa Corps de las Fuerzas Armadas de Rusia, junto al Ejército de Malí, continúan llevando a cabo misiones de reconocimiento y análisis de los movimientos de los terroristas e identificación de sus bases", ha manifestado el grupo paramilitar a través de un comunicado difundido en redes sociales.
OPERACIONES DE LA AES Y CRÍTICAS A MACRON
Por su parte, el Gobierno de Níger --parte junto a Malí y Burkina Faso de la Alianza de Estados de Sahel (AES), creada tras su salida en 2024 de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO)-- ha destacado la "respuesta rápida y enérgica" de su fuerza unificada del bloque, sin detalles sobre sus operaciones sobre el terreno.
Niamey ha manifestado que esta fuerza "llevó a cabo intensas campañas aéreas durante las horas posteriores a los cobardes ataques del 25 de abril en Sevaré, Gao, Ménaka y Kidal", aplaudiendo la "coordinación operativa" entre los ejércitos de los tres países, tras las dudas sobre su respuesta ante la falta de comunicados oficiales tras la ofensiva yihadista y separatista, más allá de una muestra de solidaridad a Bamako.
Por ello, el Consejo de Ministros nigerino ha condenado "firmemente" los "actos bárbaros" por parte de JNIM y el FLA y ha cargado duramente contra "sus patrocinadores internacionales, con Francia a la cabeza, al tiempo que ha reseñado que los países de la AES "están decididos a continuar en la lucha por la liberación hasta la victoria final".
"Desde que nuestros países tomaron la decisión soberana de liberarse del ciclo de saqueo y extorsión de sus recursos, exclusivamente en beneficio de Francia y sus aliados locales, se han abierto cínicamente diversos escenarios operativos para desestabilizar nuestros Estados y obstaculizar nuestra firme lucha por la soberanía", ha criticado.
"Estas incursiones recurrentes se llevan a cabo utilizando recursos y logística que, sin duda, están fuera del alcance de estos grupos terroristas", ha argüido Niamey, que ha apuntado directamente al presidente de Francia, Emmanuel Macron, como cabecilla de estos esfuerzos. "Navega abiertamente por las turbias aguas del terrorismo internacional", ha zanjado.
Malí se encuentra en la actualidad dirigido por una junta militar instaurada tras los golpes de Estado perpetrados en agosto de 2020 y mayo de 2021, ambos encabezados por Goita, actual presidente de transición. Desde entonces, Bamako ha protagonizado un acercamiento a Rusia y se ha distanciado de sus aliados occidentales tradicionales, entre ellos Francia, antigua potencia colonial.