MADRID 6 Ago. (EUROPA PRESS) -
Los rebeldes hutíes de Yemen han reivindicado este jueves una oleada de ataques con cohetes y drones contra campamentos militares gubernamentales en las gobernaciones de Marib y Hadramut, situadas en el este y el norte del país.
"Nuestras Fuerzas Armadas han llevado a cabo una operación militar cualitativa y de gran escala contra concentraciones del enemigo saudí en las zonas de Al Ruaik, Al Abr, Al Zaniyh y otros campamentos pertenecientes a las llamadas Primera y Tercera Divisiones de Emergencia", ha señalado el portavoz militar de los hutíes, Yahya Sari, en redes sociales.
En concreto, ha asegurado que "cientos de mercenarios saudíes" han muerto, mientras que han logrado "destruir y quemar un gran número de campamentos, almacenes y armamento del enemigo", si bien por el momento no hay cifra oficial de fallecidos.
Por su parte, el centro de medios de la Primera División de las Fuerzas de Emergencia de Yemen ha confirmado en redes sociales que "las milicias hutíes han atacado campamentos" gubernamentales, lo que ha provocado "pérdidas materiales y humanas".
En paralelo a la escalada de la violencia sobre el terreno, el Ministerio de Defensa del Gobierno reconocido internacionalmente ha anunciado el lanzamiento de una amplia campaña de seguridad que abarca varias gobernaciones, con especial atención a las de Hadramut y Al Mahra.
ESTADOS UNIDOS TILDA DE "COBARDES" LOS ATAQUES
La Embajada de Estados Unidos en Yemen ha expresado sus "más sentidas condolencias a las familias de los valientes soldados yemeníes fallecidos hoy en Hadramut y Marib". "Los cobardes ataques de los hutíes, respaldados por Irán, representan un ejemplo más de su terrorismo contra el pueblo yemení", ha indicado en redes sociales, deseando además "una pronta recuperación a los heridos".
Esto se produce tras la muerte de Osama al Radfani, un alto comandante de las Fuerzas Escudo de la Patria --fuerza afín al Gobierno de Yemen y respaldada económicamente por Arabia Saudí-- en una emboscada en la provincia de Hadramut durante el fin de semana.
El ministro de Información yemení, Muamar Al Eryani, atribuyó el ataque a la insurgencia hutí, describiéndolo como parte de lo que denominó una campaña sistemática dirigida contra altos mandos militares, funcionarios de seguridad y figuras involucradas en los esfuerzos por restaurar la autoridad estatal.
"Este crimen cobarde revela una vez más la naturaleza terrorista de esta milicia, que solo cree en la lógica del terrorismo, el asesinato y el atentado, y que utiliza el caos y la violencia como medios para implementar la agenda del régimen iraní en Yemen y la región", indicó en redes sociales.
El Consejo de Transición del Sur (CTS) aceptó formalmente en enero retirar sus milicias de las bases y zonas estratégicas de Hadramut y Al Mahra, entregándoselas así a las Fuerzas del Escudo de la Patria, unas brigadas creadas por el Consejo del Liderazgo Presidencial de Yemen que operan bajo el mando de la coalición encabezada por Arabia Saudí.
Los separatistas del CTS, durante el apogeo del conflicto yemení, prestaron su respaldo a regañadientes al Gobierno a cambio de ver satisfechas sus reclamaciones de independencia (cabe recordar que Yemen era dos países separados, norte y sur, hasta 1990).
Los acontecimientos, sin embargo, se precipitaron a principios de diciembre del año pasado. El CTS lanzó una ofensiva sobre las provincias orientales de Al Mahra y Hadramut, parte de sus reivindicaciones territoriales, en un ataque que fue contestado por Riad, aliado del Gobierno yemení, con bombardeos efectuados sobre las zonas conquistadas por los independentistas.