Bombardeo israelí en Líbano - Europa Press/Contacto/Ankhar Kochneva
MADRID, 16 Mar. (EUROPA PRESS) -
Los gobiernos de Reino Unido, Canadá, Francia, Alemania e Italia han expresado este lunes su preocupación por la situación en Líbano, donde han muerto cerca de 900 personas por ataques de Israel desde el pasado 2 de marzo, y han hecho un llamamiento a una solución política negociada para evitar una escalada del conflicto.
"Estamos gravemente preocupados por la escalada de la violencia en Líbano. Pedimos un compromiso real de los representantes israelíes y libaneses para negociar una solución política sostenible", han planteado en un comunicado conjunto. Así, han manifestado su "fuerte respaldo" a cualquier iniciativa que facilite las negociaciones y abogue por una "desescalada inmediata".
La declaración condena los ataques del partido-milicia libanés Hezbolá contra Israel y pide en particular el cese de los ataques contra civiles. "Deben desarmarse", han apelado.
También han condenado sin señalar responsables los "ataques dirigidos contra civiles, infraestructura civil y trabajadores sanitarios" después de las muertes de personal sanitario en Líbano debido a los bombardeos israelíes. Igualmente han condenado los ataques contra la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL). "Son acciones inaceptables y pedimos a todas las partes que actúen conforme al Derecho Internacional Humanitario", han planteado.
En cuanto a una posible ofensiva terrestre israelí, que hasta ahora se ha limitado a bombardeos y algunos avances en la zona fronteriza, han alertado de que "tendría consecuencias humanitarias devastadoras" y podría provocar "un conflicto más extendido", por lo que consideran que "debe evitarse". Recuerdan además que "la situación humanitaria en Líbano ya es profundamente alarmante, incluido el desplazamiento en masa de población".
Los países firmantes defienden la necesidad de aplicar "íntegramente" la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU y resaltan que Hezbolá debe desarmarse, cesar sus actividades militares y limitar las hostilidades armadas. "Estamos solidariamente con el Gobierno y el pueblo libaneses, arrastrados involuntariamente al conflicto", han remachado.
El último balance del Ministerio de Sanidad libanés eleva a 886 las personas muertas y a 2.141 las heridas desde el inicio de la última ofensiva israelí, el pasado 2 de marzo. Además hay más de un millón de desplazados como consecuencia de los bombardeos y avances territoriales israelíes.