Archivo - Fotografía de archivo del aeropuerto de Praga, en República Checa - Matej Divizna / Zuma Press / Europa Press
MADRID, 5 Nov. (EUROPA PRESS) -
Las autoridades de República Checa han afirmado este jueves que cuatro aviones han recibido amenazas de bomba cuando iban en dirección a la capital del país, Praga, si bien han recalcado que las inspecciones realizadas tras el aterrizaje de los aparatos han concluido sin hallar "nada sospechoso".
La Policía checa ha señalado a través de redes sociales que las amenazas implicaban la supuesta presencia de "artefactos explosivos" a bordo de cuatro aviones con destino a Praga, antes de agregar que se consideró que la credibilidad era "baja". "No obstante, no tomamos la amenaza a la ligera. Por ello, se activaron todas las medidas de seguridad necesarias, con un impacto mínimo para los pasajeros y las operaciones aeroportuarias", ha explicado.
Así, ha subrayado que estos cuatro aparatos fueron sometidos a inspecciones por parte de unidades especializadas en la detección y desactivación de explosivos tras su aterrizaje, al tiempo que ha reseñado que estas labores "no han hallado nada sospechoso", por lo que han sido retiradas las medidas de seguridad en el Aeropuerto de Praga.
"La investigación sobre las amenazas ha quedado en manos de la Agencia Nacional contra el Terrorismo, el Extremismo y la Ciberdelincuencia (NCTEKK), por lo que no es posible facilitar más información por el momento", ha zanjado la Policía.
El comunicado ha sido publicado poco después de que un vuelo de la compañía irlandesa Aer Lingus que cubría la ruta entre las capitales de Irlanda e Italia, Dublín y Roma, respectivamente, fuera desviado a una base aérea en el norte de Francia a causa de una amenaza de bomba, según han confirmado las autoridades francesas, que han recalcado que los equipos de artificieros están ya inspeccionando el aparato.
El suceso tiene lugar dos días después de que siete vuelos europeos registraran falsas amenazas de bomba, lo que obligó a las autoridades de España, Polonia, Italia y Bulgaria, a activar dispositivos de seguridad. En el caso de España, el aeropuerto de Murcia ha puesto en marcha sus protocolos por una alerta a bordo de un avión de la aerolínea Ryanair procedente de la ciudad británica de Mánchester.