El PMA necesita "llamar a la puerta adecuada" para acabar con el hambre en el mundo

DDHH.- Responsable del PMA: Para acabar con el hambre en el mundo hay que "llamar a la puerta adecuada"
MARWA AWAD/WFP - Archivo
Actualizado 20/04/2019 9:56:28 CET

Yemen, Siria o Gaza son algunas de las prioridades de la agencia de la ONU en la región

MADRID, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -

Una de cada nueve personas en todo el mundo no tienen suficiente para comer, en muchos de los casos porque sus países viven inmersos en conflictos o porque se han visto duramente golpeados por sequías u otros desastres naturales. Para el Programa Mundial de Alimentos (PMA), que tiene en acabar con el hambre su principal objetivo, "llamar a la puerta adecuada" para conseguir fondos y apoyos se ha vuelto clave.

Eso opina su subdirector regional para Oriente Próximo, Norte de África, Asia Central y Europa Oriental, Nicolas Oberlin, cuya oficina coordina la labor que el PMA realiza en algunas de las peores crisis actuales, como Yemen, Siria o la Franja de Gaza.

"Hay que llamar a puertas adecuadas", explica a Europa Press, subrayando que la clave está en "plantear soluciones que se adecúen a los distintos problemas". En el caso de países como Irak o Libia, donde el nivel de renta es medio pero donde la inestabilidad y el conflicto generan una situación de inseguridad alimentaria existe "una riqueza potencial que no es accesible para la gente corriente y en especial los más pobres".

En este tipo de países, según Oberlin, el PMA apuesta por intentar aprovechar la capacidad gubernamental y de sociedad civil existente y "ofrecer asistencia técnica y formación" con vistas a mejorar las capacidades del Gobierno y las instituciones para que se puedan poner en marcha programas sociales centrados en nutrición y alimentación.

Pero en lugares como Yemen, en el que cuatro años de conflicto han sumido al país en la peor crisis humanitaria actual, no existe esa posibilidad aunque eso es algo de lo que los donantes parecen ser conscientes, que están financiando los alrededor de 150 millones de dólares que cuestan al mes las actividades del PMA en el país.

SOLUCIONES ADAPTADAS AL PROBLEMA

Así pues, resume Oberlin, "si acudimos a los donantes tenemos que hacerlo con soluciones adaptadas al problema". También es fundamental el realizar un buen trabajo ya que esa es la mejor carta de presentación para "tener el apoyo y la confianza de los donantes", añade. Y ser creativos e imaginativos en las soluciones.

Eso no significa, prosigue el responsable del PMA, "que tengamos que encontrar soluciones muy específicas cada vez" puesto que iniciativas o programas que han funcionado en un contexto también pueden hacerlo en otro. Una de las soluciones por las que la agencia de la ONU ha apostado en los últimos años es la asistencia en efectivo. "En el pasado, el PMA ofrecía su asistencia alimentaria en especie, así que esta es una gran innovación", destaca.

El entregar una cierta cantidad de dinero en efectivo para cubrir sus necesidades alimentarias o de carácter básico contribuye a promover la economía local, ya que el dinero se gasta en tiendas o mercados de la zona, ofrece la posibilidad de que la gente elija en qué lo gasta y de gestionar los fondos y contribuye también a potenciar la producción agrícola local.

Pero antes de nada, reconoce Oberlin, incluso antes de convencer a los donantes, hay que convencer a los países y las comunidades que se va a ayudar y lograr su apoyo ya que así será más fácil conseguir fondos si "vamos de la mano" con las personas y comunidades a las que se busca ayudar. "Ellos mejor que nosotros pueden explicar qué necesitan", afirma.

YEMEN, SIRIA Y GAZA, PRIORITARIAS

En cuanto a la labor que realiza el PMA en su área de trabajo, la situación más grave es la de Yemen. Aquí, 20 millones de personas pasan hambre y la hambruna sigue siendo una amenaza real. De hecho, señala, una evaluación realizada el pasado noviembre ya mostró que hay zonas en las que la población vive en condiciones de hambruna, aunque no haya habido una declaración oficial. Como resultado de ello, la agencia incrementó en 3 millones --hasta los 12-- las personas que se benefician de su asistencia.

Especialmente preocupante es la situación en torno a Hodeida, por cuyo puerto entra la gran mayoría de la ayuda humanitaria y las importaciones al país. Un acuerdo de alto el fuego entre las partes alcanzado en diciembre con la mediación de la ONU ha permitido que "la situación no haya ido a peor" pero no ha mejorado. El temor, reconoce, es que no solo el puerto sino las rutas de acceso se puedan cerrar, por lo que existen "planes de contingencia" para buscar rutas alternativas.

Siria también es una prioridad para el PMA. En este caso, según Oberlin, es fundamental que las agencias humanitarias "estén lista para ayudar a refugiados provocados por el conflicto si deciden volver", algo que parece que están haciendo cada vez más pese a que aún no se dan las circunstancias en el país para el retorno.

Además, al PMA le gustaría poder comenzar a poder realizar transferencias de efectivo como las que ya se están realizando en países como Líbano o Turquía, que acogen a millones de refugiados sirios. "Estamos trabajando con el Gobierno sirio para ofrecer efectivo no solo para comida sino también para cubrir otras necesidades básicas", explica Oberlin.

Sin embargo, es complicado tanto por la "reticencia" del Gobierno, que quiere controlar las cosas, como por las sanciones que pesan contra el país puesto que para hacer transferencias de efectivo hacen falta bancos. Pero el PMA no se da por vencido y está trabajando duro para lograrlo, asegura. Mientras, también está trabajando para mejorar y recuperar la producción agrícola del país, que pasó de ser exportador neto de cereales a no cubrir ni la midad de las necesidades debido al conflicto.

Otra situación que genera preocupación en el PMA es la existente en la Franja de Gaza, donde el 70 por ciento de la población tiene problemas para comer y la mitad está en una situación de grave inseguridad alimentaria. "Aunque es difícil de comparar, los niveles son peores que los de Yemen", resume.

Aquí la agencia de la ONU solo puede ayudar a los palestinos que no son refugiados --alrededor de un tercio del total--, mientras que el resto reciben asistencia de la UNRWA, pero el recorte de fondos por parte de Estados Unidos ha tenido un impacto muy serio. "En el caso del PMA, aportaban la mitad de nuestra financiación por lo que hemos tenido que reducir el número de personas así como la cantidad de dinero que se entregaba en un 20 por ciento y centrarnos en los más necesitados", lamenta.

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