Los salafistas de Gamaa Al Islamiya niegan haber atacado iglesias el miércoles

Europa Press Internacional
Actualizado: viernes, 16 agosto 2013 8:36

MADRID, 16 Ago. (EUROPA PRESS) -

La organización salafista egipcia Gamaa al Islamiya ha negado este jueves estar detrás de los ataques contra iglesias registrados el miércoles poco después de que las fuerzas de seguridad iniciaran el desmantelamiento por la fuerza las acampadas que protagonizaban miles de seguidores del expresidente Mohamed Mursi, derrocado el 3 de julio a través de un golpe de Estado.

En su comunicado, la formación ha sostenido que "personas no identificadas" se infiltraron en las manifestaciones antigubernamentales y llevaron a cabo los ataques contra propiedades de la comunidad copta para incitar un conflicto sectario, según ha recogido el diario egipcio 'Al Masry al Youm'.

Gamaa al Islamiya estuvo directamente implicado en el asesinato en 1981 del entonces presidente Anuar el Sadat, y ha sido acusado del atentado de 1997 contra el Templo de Deir el Bahari, en Luxor, que se cobró la vida de 58 turistas extranjeros y cuatro ciudadanos egipcios

La organización se enraíza en el salafismo y varios de sus líderes han expresado hostilidad en varias ocasiones en los últimos años hacia los monumentos pre islámicos del país, que consideran paganos.

Este mismo jueves, la Unión Juvenil de Maspero (MY), una organización egipcia en defensa de los derechos de la comunidad copta en el país, ha cifrado en 36 el número de iglesias destruidas durante la jornada en lo que ha descrito como ataques organizados por la organización islamista Hermanos Musulmanes.

El portavoz de la MY, Antwan Adel, ha destacado que los ataques sectarios contra la comunidad copta y sus lugares de culto se saldó con al menos dos muertos, si bien las autoridades no se han pronunciado sobre fallecimiento alguno dichos sucesos.

El Ministerio del Interior únicamente ha reconocido ataques contra siete iglesias, si bien no ha afirmado que hayan sido destruidas en su totalidad, según ha informado el diario egipcio 'Al Ahram'.

Adel ha lamentado lo que ha descrito como "actos criminales y percepción terrorista" de Hermanos Musulmanes, organización a la que pertenece Mursi.

"Intentan crear división entre los cristianos y los musulmanes. Son los cristianos los que pagan el precio de derrocar la tiranía", ha dicho, recordando los incidentes sectarios desde la etapa del Gobierno de Mubarak hasta la fecha.

En la gobernación de Menia, al menos once iglesias fueron asaltadas, algunas de las cuales fueron "incendiadas hasta los cimientos". Gebrial Dafsahn, del Centro Juvenil Cristiano de Menia, que fue igualmente asaltado e incendiado, ha acusado al Gobierno de "laxitud" ante estos ataques.

"No hubo presencia de las fuerzas de seguridad. Incluso cuando llamamos a los Bomberos para pedir ayuda nos dijeron que ellos también estaban siendo atacados", ha narrado Dafsahn.

CONDENA DE EL BEBLAWI

El primer ministro interino, Hazem el Beblawi, ha condenado los "actos criminales" contra la comunidad copta durante una conversación telefónica mantenida con el papa de la Iglesia Copta egipcia, Tawadros II.

Asimismo, se ha comprometido ha hacer frente al "terrorismo" y ha recalcado que "la unidad entre musulmanes y cristianos es una 'línea roja'".

Por su parte, el jefe del Ejército, Abdelfatá al Sisi, ha resaltado que las Fuerzas Armadas se encargarán de los costes de reconstrucción y reparación de todas las iglesias dañadas.

COMUNICADO DEL PLJ

En respuesta a las acusaciones, el Partido Libertad y Justicia (PLJ) --vinculado a Hermanos Musulmanes--, ha emitido un comunicado para condenar los ataques contra la comunidad copta y ha resaltado "el carácter pacífico de la revolución".

"En base a la verdadera naturaleza de nuestra religión, y siguiendo los principios indivisibles de nuestro partido, condenamos todo ataque, incluso de carácter verbal, contra los coptos, sus iglesias y sus propiedades", ha dicho.

"A pesar de que algunos líderes coptos han apoyado, o incluso han participado, en el golpe de Estado del 3 de julio, los ataques no son justificables. Nuestra revolución no es violenta. Seguiremos movilizando a las masas en las calles sin violencia, sin destrucción y sin sabotaje", ha agregado la formación.

En este sentido, ha destacado que "los actos de vandalismo están destinados a dañar la reputación (de Hermanos Musulmanes), demonizar la revolución y buscar una justificación para que los responsables del golpe de Estado continúen con sus actos de represión y violencia".

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