Los sirios siguen exhumando cuerpos en Raqqa un año después para poder enterrar a sus seres queridos

Cuerpos recuperados de una fosa común en Raqqa (Siria)
REUTERS / ABOUD HAMAM
Publicado 03/11/2018 11:01:38CET

RAQQA (SIRIA), 3 Nov. (Reuters/EP) -

Sayed Salamé ha pasado varios días esperando en una fosa común hallada en la localidad siria de Raqqa, antigua 'capital' del califato de Estado Islámico en Siria, con la esperanza de que los cuerpos de su esposa y sus tres hijos sean localizados para poder darles un entierro digno.

Salamé ha detallado que su esposa y sus hijos murieron junto a su padre y otros dos familiares a causa de un bombardeo durante la ofensiva liderada por la coalición que encabeza Estados Unidos contra los yihadistas, que enterraron los cuerpos sin su conocimiento.

Así, espera que, al enterrarlos él mismo, pueda lograr la "paz mental" de saber que "fueron enterrados en un lugar específico". Hasta la fecha ha podido enterrar a su padre, cuyo cuerpo fue exhumado de otra fosa común.

Un año después de la derrota de Estado Islámico en Raqqa, los cuerpos siguen siendo recontados mientras son exhumados de fosas comunes y recuperados de entre los escombros en la ciudad, ubicada en el noreste del país árabe.

Los equipos de rescate han localizado hasta la fecha más de 2.600 cuerpos, según ha desvelado Yaser al Jamis, jefe de un equipo que realiza estas tareas. Fuentes locales han indicado que muchos otros cuerpos han sido recuperados por residentes que trabajan por su cuenta.

El foco del equipo de Al Jamis está en estos momentos en un lugar conocido como 'Panorama', que anteriormente era un jardín público en el que se calculan que fueron enterradas entre 800 y 1.500 personas. Cerca de 233 cuerpos han sido exhumados en la zona desde octubre.

"Estos son los restos de un hombre desconocido, Panorama, 16 de octubre", escribe uno de los rescatistas en una de las bolsas tras la recuperación de un cadáver en el lugar. Al Jamis ha detallado que en el lugar hay 200 trincheras, una cada cerca de 30 metros.

Residentes de la ciudad han asegurado que Estado Islámico preparó las fosas comunes antes del inicio de la ofensiva, mientras que Al Jamis ha señalado que algunos de los cuerpos pertenecen a miembros del grupo yihadista.

Un equipo forense trabaja en la zona para determinar el sexo, edad y causa de la muerte, mientras que aquellos cuerpos que no son reclamados por ningún familiar son trasladados al cementerio local para ser enterrados allí.

IDENTIFICAR A LAS VÍCTIMAS

Salamé no se encontraba en su vivienda en el barrio de Hisham Ibn Abd al Malik el 13 de julio cuando fue alcanzada por un bombardeo, debido a que estaba buscando atención médica para él mismo y el hijo de un vecino debido a que habían resultado heridos en un ataque aéreo previo.

El cuerpo de su padre fue recuperado inmediatamente tras el bombardeo y enterrado, mientras que el resto de sus familiares fueron hallados posteriormente entre los escombros y trasladados a un hospital controlado por Estado Islámico antes de ser sepultados en una fosa común en 'Panorama'.

Así, el hombre espera identificar a la mujer y sus hijos por la ropa que llevaban en el momento de su muerte. "Hay fotografías de ellos antes del bombardeo", ha dicho Salamé, quien ahora reside en la cercana localidad de Tabqa junto a la única hija que sobrevivió.

El bombardeo se saldó con la muerte de 22 personas, entre ellos vecinos y trabajadores de los equipos de rescate. La organización no gubernamental Amnistía Internacional ha acusado a la coalición de no admitir ni investigar de forma adecuada la "estremecedora escala de víctimas civiles y destrucción" que provocó en Raqqa, donde Estado Islámico usó a la población como 'escudos humanos'.

La coalición ha afirmado que hasta la fecha se ha confirmado la muerte de 104 civiles en la campaña contra los yihadistas en la ciudad, si bien no ha descartado que este balance pueda aumentar. "Si hay una acusación sobre víctimas civiles, lo comprobamos con los documentos existentes", ha dicho el portavoz, de la coalición, Sean Ryan.

Sin embargo, Amnistía resaltó el 15 de octubre que la postura de la coalición ante la destrucción provocada en Raqqa "es una bofetada para las personas supervivientes que intentan reconstruir su vida y su ciudad".

"Lo preocupante es que el Pentágono ni siquiera parece dispuesto a ofrecer una disculpa por los cientos de civiles muertos en su 'guerra de aniquilación' en Raqqa. Esto es un insulto para las familias", dijo entonces el secretario general de la ONG, Kumi Naidoo, que recientemente visitó la ciudad.

"Un año después de finalizada la batalla, los obstáculos para que se haga justicia son aún insalvables para las víctimas y sus familias. Es totalmente condenable que la Coalición se niegue a reconocer su papel en la mayoría de las bajas civiles que ha causado y es aborrecible que, ni siquiera cuando ha reconocido su responsabilidad, acepte obligación alguna hacia sus víctimas", valoró.