Sudáfrica acude a las urnas tras 25 años de dominio político del ANC desde el fin del Apartheid

Sudáfrica.- Sudáfrica acude a las urnas tras 25 años de dominio político del ANC desde el fin del Apartheid
REUTERS / SIPHIWE SIBEKO
El líder de la Alianza Democrática, Mmusi Maimane Un asentamiento informal en Sudáfrica El líder del EFF, Julius Malema
Publicado 07/05/2019 9:30:39CET

El ANC figura como favorito y aspira a reeditar su mayoría en el Parlamento El país hace frente a dificultades económicas con el aumento de la pobreza y el desempleo

MADRID, 7 May. (EUROPA PRESS) -

La población de Sudáfrica está llamada a las urnas este miércoles para unas elecciones parlamentarias que coincidirán con el 25º aniversario de los primeros comicios tras el fin del Apartheid en el país y, por lo tanto, con un cuarto de siglo del Congreso Nacional Africano (ANC) al frente de Sudáfrica.

Los comicios son considerados como unos de los más importantes en lo que va de siglo y llegan un año después de que Cyril Ramaphosa sucediera a Jacob Zuma como presidente del país, tras los numerosos escándalos de corrupción que llevaron al exmandatario a ser apartado del poder.

Ramaphosa, quien fue nombrado poco antes como líder del ANC, juró el cargo en febrero de 2018, un día después de que Zuma presentara su dimisión después de que su propio partido le ordenara que lo hiciera.

De esa forma, Ramaphosa se convirtió en el quinto presidente del país sudafricano desde el fin del Apartheid, que concluyó con la victoria de Nelson Mandela en las primeras elecciones democráticas celebradas en el país en 1994.

El ANC, que cuenta en la actualidad con 249 de los 400 escaños de la Asamblea Nacional, hace frente a un momento clave, y algunos sondeos apuntan a que sus apoyos podrían caer por debajo del 50 por ciento por primera vez, si bien la mayoría le conceden una victoria holgada.

El partido ya sufrió un importante varapalo en las municipales de 2016, donde recabó únicamente el 54 por ciento de los votos --respecto al 62 por ciento de las generales de 2014-- y perdió el control de la capital, Pretoria, y de Johannesburgo.

Ramaphosa, que busca lograr un primer mandato respaldado por las urnas, ha centrado su campaña en mantener su agenda de reformas y lucha contra la corrupción, en un país sacudido por numerosos escándalos en los últimos años, algunos de ellos vinculados a importantes políticos y empresarios.

La situación llegó a ser tan alarmante durante el mandato de Zuma que la que fuera Defensora del Pueblo, Thuli Madonsela, publicó un informe en 2016 titulado 'La Captura del Estado', en el que desveló numerosas situaciones en las que Zuma y miembros de su Ejecutivo actuaron de forma cuestionable, con frecuencia para beneficiar a la familia Gupta.

Los críticos habían denunciado en numerosas ocasiones el peso de los Gupta --una acaudalada familia de empresarios de origen indio con intereses en la minería y los medios de comunicación-- en el Gobierno, y desde la caída del expresidente se han abierto investigaciones contra personas de su círculo.

Desde su llegada al poder, Ramaphosa ha centrado además su actuación en intentar buscar inversiones extranjeras y potenciar la economía del país, integrante del grupo de los BRICS --Brasil, Rusia, India, China y la propia Sudáfrica--.

Estos esfuerzos han encontrado oposición dentro de su propio partido, desde donde han surgido críticas por algunas de sus políticas económicas, debilitando en parte su posición en el ANC y al frente de la Presidencia.

LA AD Y EFF COMO PRINCIPALES COMPETIDORES

Por su parte, la AD, encabezada por Mmusi Maimane, y el EFF, liderado por Julius Malema, figuran como los principales partidos opositores que intentarán minar al ANC en los comicios y aumentar su peso político en el país.

Maimane, un político carismático en el país, ha intentado sacar a la AD de la descripción que hizo Mandela del partido hace cerca de 20 años, cuando dijo que la formación era la casa de "jefes blancos y marionetas negras".

La formación, que surgió del Partido Progresista --un partido izquierdista en el Parlamento durante el Apartheid--, se define como un partido centrista y ha estado al frente de la provincia de Ciudad del Cabo desde 2009.

Maimane, de 38 años y una de las caras más jóvenes de la política sudafricana, ha reconocido antes de las elecciones que el ANC cuenta con una ventaja amplia en las elecciones, algo que achaca al "nacionalismo racial" en el país africano.

Por su parte, Malema encabeza un partido que aspira a duplicar su número de representantes en estas elecciones y que, según la propia formación, se inspira del movimiento marxista-leninista y en la escuela de pensamiento de Franz Fanon.

Uno de sus principales caballos de batalla durante las últimas elecciones han sido sus exigencias de aumentar la estatalización de la economía nacional y los llamamientos de Malema a la ocupación de tierras propiedad de sudafricanos blancos.

En junio de 2016, el líder del EFF dio un discurso en el que abogó por "expropiar sin compensaciones" estos terrenos. "Los colonizadores europeos encontraron aquí africanos pacíficos. Les masacraron como a animales", dijo.

La reforma agraria es un asunto delicado en Sudáfrica, donde la mayoría de las mejores tierras de cultivo siguen en manos de unos pocos cientos de agricultores blancos.

EMPEORAMIENTO DE LA ECONOMÍA

Uno de los puntos centrales de las campañas electorales han sido los indicadores económicos, que han continuado cayendo a pesar de los esfuerzos de Ramaphosa, y el país cuenta en la actualidad con los mayores niveles de desigualdad, según datos del Banco Mundial, lo que se suma a una elevada tasa de criminalidad.

En este contexto, los partidos opositores esperan poder aumentar su representación y forzar al ANC a caer por debajo del 50 por ciento de los representantes en el Parlamento, si bien el peso histórico del partido podría permitirle mantener su mayoría.

Sin embargo, la imagen de la formación 25 años después del Apartheid está marcada por su incapacidad para mejorar la igualdad en el país, también entre negros y blancos, con la pobreza y el desempleo entre las principales preocupaciones de la población.

De hecho, el paro ha aumentado entre 1994 y 2018, siendo los negros los más afectados --con más de un 30 por ciento de desempleo--, mientras que el mercado laboral es además favorable a los hombres, independientemente de su raza.

La situación ha empeorado además desde 2010, según las estadísticas oficiales, y la renta per cápita ha caído desde entonces, con millones de personas viviendo aún en asentamientos informales, en muchos casos con casas fabricadas con madera, cartón u otros materiales de deshecho.

EL PROCESO DE VOTACIÓN

Las elecciones generales en Sudáfrica arrancaron formalmente el 27 de abril, cuando empezaron a votar los sudafricanos residentes en el extranjero, mientras que los colegios electorales abrirán sus puertas en el país entre las 9.00 y las 17.00 horas.

Según los datos facilitados por la Comisión Electoral de Sudáfrica, la votación tendrá lugar en 22.924 colegios electorales del país, incluidos más de 1.050 en asentamientos en los que no hay estructuras permanentes.

En total, están llamados a las urnas 26,7 millones de sudafricanos, que participarán además en las elecciones provinciales que se celebrarán igualmente durante la jornada. En los colegios electorales estarán desplegados 189.000 voluntarios.

"El número récord de 76 partidos que se presentan a estas elecciones ha supuesto presión y demandas adicionales para la comisión electoral, además de sobre los votantes", ha indicado el organismo, que ha destacado la normalidad en los preparativos.

La comisión, que ha indicado que el recuento arrancará inmediatamente después del cierre de los colegios electorales, ha hecho además un llamamiento a la población a votar "en un momento en el que se celebra el 25º aniversario de las primeras elecciones democráticas".

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